Después de años analizando el mercado de divisas en Colombia, la dinámica del USD/COP en 2026 se ha revelado más compleja y veloz de lo anticipado. Al 17 de agosto la Tasa Representativa del Mercado (TRM) se sitúa en 3.128,65 pesos, cerca de su nivel más bajo en más de siete años: el rebote de casi 70 pesos que siguió a la decisión del Banco de la República del 31 de julio se agotó en tres sesiones, el peso volvió a marcar mínimos a mediados de agosto —la TRM tocó 3.121,07 el día 12— y desde entonces se mueve en un rango estrecho en torno a los 3.125-3.135 pesos. En este artículo encontrarás el análisis más actualizado disponible, con datos verificados, escenarios cuantificados y herramientas prácticas para tomar decisiones informadas en este entorno cambiario.
Al 17 de agosto de 2026, la TRM del dólar en Colombia se sitúa en 3.128,65 pesos (vigencia del 15 al 18 de agosto), un 16,73 % por debajo del nivel de apertura del año (3.757,08 pesos el 1 de enero) y muy cerca del registro más bajo desde abril de 2019. La tasa marcó su mínimo del ciclo el 12 de agosto, en 3.121,07 pesos, y desde entonces se ha estabilizado apenas por encima de ese nivel: frente al mismo día de la semana previa acumula una caída del 0,91 % (104,97 pesos menos que hace treinta días). En el mercado internacional el par cotiza en torno a los 3.130 pesos, con un cierre de 3.131,6 el 17 de agosto.
El dato relevante de las últimas dos semanas es que el suelo del ciclo no aguantó. El 31 de julio la TRM había caído a 3.132,42 pesos y las dos decisiones que el Banco de la República adoptó ese mismo día —mantener la tasa en el 12,0 % cuando el consenso esperaba un alza de 50 puntos básicos, y anunciar un programa para acumular hasta 4.000 millones de dólares en reservas— provocaron un rebote de casi 70 pesos en tres sesiones. Ese movimiento se revirtió por completo y el peso perforó a la baja el mínimo anterior, marcando nuevos registros el 12 de agosto. La lectura es que ninguno de los dos anuncios bastó para fijar un piso a la cotización.
El calendario de agosto ha concentrado varios acontecimientos de peso. Abelardo de la Espriella asumió la presidencia el 7 de agosto en Cali, para el período 2026–2030, y nombró a sus 18 ministros mediante el Decreto 1136 de la misma fecha, con Miguel Gómez Martínez en el Ministerio de Hacienda. El 10 de agosto el DANE publicó el IPC de julio: la inflación anual se moderó al 6,03 %, la primera desaceleración tras cuatro meses consecutivos de aumentos. Esa misma mañana un terremoto de magnitud 7,4 con epicentro en el departamento de Chocó sacudió el occidente del país; el Gobierno declaró la situación de desastre nacional el 12 de agosto y avanzó hacia una emergencia económica, con la creación del fondo de reconstrucción «Fondo Milagro» y las primeras estimaciones de costo. Hasta el 31 de agosto siguen vigentes las opciones put adjudicadas en la primera subasta de reservas, un factor que añade demanda de divisas cada vez que la TRM cae por debajo de su promedio móvil de 20 días.
TRM al 17 de agosto de 2026: 3.128,65 pesos, un 16,73 % por debajo del arranque del año y cerca de mínimos desde abril de 2019, tras haber tocado 3.121,07 el 12 de agosto. El peso colombiano es una de las monedas emergentes más revaluadas del mundo en 2026, con una apreciación cercana al 28 % frente al dólar en doce meses.
El rebote de comienzos de agosto se agotó. Tras la pausa del BanRep y el anuncio del programa de reservas el dólar recuperó casi 70 pesos en tres sesiones, pero devolvió todo el terreno y marcó nuevos mínimos. Ni la pausa monetaria ni la demanda oficial de divisas han conseguido fijar un piso.
El Banco de la República mantuvo la tasa en el 12,0 % el 31 de julio, en contra de lo que esperaba el mercado: 20 de los 21 analistas consultados anticipaban un alza. Cuatro codirectores votaron por la pausa y tres por un incremento de 50 puntos básicos; la próxima decisión de tipos es el 30 de septiembre.
El programa de acumulación de reservas es más pequeño de lo que el mercado necesita. En la primera subasta, el 3 de agosto, el Emisor recibió 37 ofertas por 877,5 millones de dólares y adjudicó 399,9 millones; a mitad de semana se habían ejercido 254,3 millones, el 64 % del cupo. Frente a ruedas diarias de 1.300 a 1.900 millones de dólares, el mecanismo puede recortar la volatilidad pero no sostener un nivel.
La inflación de julio se moderó al 6,03 % anual desde el 6,14 % de junio, con una variación mensual del 0,17 % y un acumulado anual del 4,94 %. El dato batió las expectativas —los analistas de Fedesarrollo proyectaban 6,21 %— y frena cuatro meses de aceleración. El BanRep, sin embargo, elevó su propio pronóstico de cierre de 2026 del 6,4 % al 6,9 %, por encima del 6,6 % del consenso de analistas.
El terremoto del 10 de agosto añade una variable fiscal nueva. Con magnitud 7,4 y epicentro en Chocó, es el episodio sísmico más fuerte registrado en el país; afectó a 437 municipios de 15 departamentos. El Gobierno declaró el desastre nacional y avanza hacia una emergencia económica; una primera estimación de BTG Pactual cifra las necesidades iniciales en cerca de 20 billones de pesos (unos 6.350 millones de dólares, en torno al 1 % del PIB).
El escenario base propio para el cierre de 2026 se mantiene en un rango de 3.150–3.450 pesos, revisado a la baja desde los 3.250–3.550 estimados a comienzos de agosto. El consenso de analistas locales sigue entre 3.400 y 3.650 pesos, pero Goldman Sachs ya ha recortado su previsión a 12 meses hasta los 3.200 pesos.
El análisis técnico se mantiene en Venta fuerte en todos los marcos temporales. El grado de Venta que mostraba el marco diario a comienzos de agosto no ha vuelto: la señal diaria es Venta fuerte, con el ADX saltando de 43 a 67,8. Los marcos semanal y mensual presentan sobreventa extrema, con el StochRSI en 0 en ambos casos.
El análisis de escenarios (base, optimista, estresado) sigue siendo el marco más eficaz para gestionar la incertidumbre cambiaria en el horizonte 2027–2030.
El panorama del dólar en Colombia a mediados de agosto de 2026 muestra un peso que ha completado un ciclo de apreciación excepcional y que, tras una pausa de tres sesiones, ha retomado la senda. Desde el máximo de mayo, cerca de los 3.810 pesos, el tipo de cambio ha cedido más de 680 pesos. La corrección al alza que siguió a la pausa monetaria y al anuncio del programa de reservas parecía marcar el final del movimiento; el mercado la deshizo en una semana y llevó la TRM a mínimos de siete años, un nivel en el que se ha mantenido durante la segunda quincena del mes.
Desde la perspectiva institucional, Fedesarrollo ha señalado que el desempeño cambiario responde al equilibrio entre factores externos —como la política monetaria de la Reserva Federal y los flujos hacia mercados emergentes— y variables internas asociadas a la inflación, el crecimiento y la sostenibilidad fiscal en Colombia. Este enfoque estructural explica por qué el mercado cambiario ha reaccionado con rapidez ante anuncios de política económica y revisiones de expectativas macroeconómicas.
En este contexto, los movimientos del dólar no obedecen a un solo catalizador, sino a la interacción de eventos globales y decisiones locales. Los datos de inflación, las señales del Banco de la República, la volatilidad del petróleo por el conflicto en Oriente Medio, el arranque del nuevo gobierno y ahora la emergencia sísmica y económica han influido directamente en el comportamiento del tipo de cambio. Este entorno sirve como punto de partida para elaborar el pronóstico del dólar en Colombia con mayor rigor analítico.
| Mes 2026 | Inicio (COP) | Máximo (COP) | Mínimo (COP) | Cierre (COP) | Eventos y factores |
|---|---|---|---|---|---|
| Enero | 3.757,08 | 3.790,77 | 3.630,33 | 3.670,47 | Ajustes de portafolio global y expectativas sobre tasas de la Fed. |
| Febrero | 3.670,47 | ~3.797 | ~3.635 | 3.766,30 | Mayor apetito por riesgo y señales positivas desde mercados emergentes. |
| Marzo | 3.766,30 | 3.797,64 | 3.668,89 | 3.668,89 | Datos macro en EE. UU. y Colombia; elecciones legislativas del 8 de marzo. |
| Abril | ~3.668 | ~3.810 | ~3.591 | 3.638,13 | S&P rebaja la calificación soberana a BB− (8 de abril); BanRep mantiene la tasa en 11,25 % (30 de abril). |
| Mayo | 3.638 | 3.809 | 3.551 | 3.678,15 | Victoria de De la Espriella en la primera vuelta (31 de mayo); el peso se aprecia cerca de 86 pesos el 1 de junio. |
| Junio | 3.678 | 3.678 | 3.389,50 | 3.443,59 | Segunda vuelta (21 de junio): gana De la Espriella; mínimo desde 2020; BanRep eleva la tasa al 12 % (30 de junio). |
| Julio | 3.440,83 | 3.440,83 | 3.132,42 | 3.132,42 | Caída de 308,41 pesos en el mes (−8,96 %); IPC de junio en 6,14 % (7 jul.); BanRep mantiene la tasa en 12 % y anuncia el programa de reservas (31 jul.). |
| Agosto* | 3.144,14 | ~3.235 | 3.121,07 | ~3.130 | Rebote de tres sesiones tras el programa de reservas (3 ago.); posesión de De la Espriella (7 ago.); IPC de julio en 6,03 % y terremoto de magnitud 7,4 (10 ago.); desastre nacional y emergencia económica (12 ago.); vencimiento de las opciones put y reunión ordinaria del BanRep (31 ago.). |
| Septiembre* | ~3.130 | ~3.250 | ~3.090 | ~3.190 | Radicación de la reforma tributaria estructural; primeros costos de reconstrucción; reunión de la OPEP+ (6 sep.); decisión de tasas del BanRep (30 sep.). |
| Octubre* | ~3.190 | ~3.300 | ~3.140 | ~3.250 | Trámite de la reforma tributaria en un Congreso fragmentado; decisión de tasas del BanRep (30 oct.). |
| Noviembre* | ~3.250 | ~3.360 | ~3.200 | ~3.300 | Revisiones de las calificadoras; expectativas sobre el inicio de recortes en 2027. |
| Diciembre* | ~3.300 | ~3.420 | ~3.240 | ~3.350 | Decisión de tasas del BanRep (18 de diciembre); negociación del salario mínimo 2027; rebalanceos de cierre de año. |
Los datos de enero a julio de 2026 corresponden a valores oficiales de
la TRM certificados por la Superintendencia Financiera de Colombia; en
julio la tasa descendió de forma continua, por lo que el máximo del mes
coincide con su valor de apertura. Los valores marcados con (*) son
proyecciones de referencia; la fila de agosto incorpora los datos
observados hasta el día 17 (mínimo del ciclo en 3.121,07 el 12 de
agosto). El escenario asume: (1) tasa BanRep en el 12 % sin nuevas alzas
en lo que resta del año; (2) programa de acumulación de reservas activo
mediante subastas mensuales, sin capacidad para fijar un piso; (3)
inflación con convergencia gradual hacia el 6,6 %–6,9 % al cierre de
2026; (4) señales fiscales creíbles del gobierno de De la Espriella,
condicionadas por el costo de la reconstrucción. Fuente:
Superintendencia Financiera de Colombia / Banco de la República /
análisis propio (agosto de 2026).
| Mes 2025 | USD/COP promedio | Principales factores de influencia |
|---|---|---|
| Enero 2025 | 4.299,78 | Fortaleza del dólar global y política monetaria restrictiva de la Reserva Federal |
| Febrero 2025 | 4.132,62 | Mejora del apetito por riesgo hacia Colombia |
| Marzo 2025 | 4.139,64 | Expectativas mixtas sobre inflación y política monetaria |
| Abril 2025 | 4.271,19 | Incertidumbre fiscal y política en Colombia |
| Mayo 2025 | 4.204,32 | Estabilización del precio del petróleo |
| Junio 2025 | 4.111,84 | Señales del Banco de la República sobre inflación |
| Julio 2025 | 4.044,98 | Expectativas de ajustes en política monetaria |
| Agosto 2025 | 4.047,97 | Mercado cambiario sin catalizadores relevantes |
| Septiembre 2025 | 3.920,83 | Mejora en la percepción de riesgo país |
| Octubre 2025 | 3.881,72 | Flujos externos favorables hacia Colombia |
| Noviembre 2025 | 3.780,64 | Debilitamiento del dólar estadounidense |
| Diciembre 2025 | 3.792,00 | Ajustes de cierre de año en el mercado cambiario |
Fuente: Superintendencia Financiera de Colombia. Los valores representan promedios mensuales de la TRM. El cierre del año (TRM del 31 de diciembre de 2025) fue de 3.757,08 pesos.
El comportamiento del dólar en Colombia responde a un conjunto de factores económicos que interactúan de forma constante. En el segundo semestre de 2026, la política monetaria y las decisiones del Banco de la República siguen siendo los principales determinantes internos, acompañados por la intervención indirecta que supone el programa de acumulación de reservas, mientras que las variables externas —orientación de la Reserva Federal y precio del petróleo— definen el marco de volatilidad. A todo ello se suman el arranque del gobierno de De la Espriella el 7 de agosto y la emergencia derivada del terremoto del 10 de agosto, que ha desembocado en la declaratoria de emergencia económica.
Política monetaria en Colombia. El ciclo de alzas del BanRep en 2026 ha sido el más intenso en décadas: desde el 9,25 % de inicio de año hasta el 12 % tras la decisión del 30 de junio (+75 pb), 275 puntos básicos de endurecimiento en seis meses. El 31 de julio la Junta rompió la secuencia y mantuvo la tasa inalterada por mayoría de cuatro votos frente a tres, pese a que 20 de los 21 analistas consultados esperaban un alza de 50 pb. El comunicado justificó la pausa por la mejora de la actividad —el ISE creció un 4,1 % anual en mayo y el desempleo cerró junio en el 8,0 %— y por el efecto desinflacionario de la apreciación del peso, que el propio Emisor describió como superior al de varias monedas comparables. El equipo técnico proyecta un crecimiento del 2,5 % para 2026, pero en el mismo informe trimestral elevó su pronóstico de inflación para el cierre del año del 6,4 % al 6,9 %. La próxima decisión de tipos se conocerá el 30 de septiembre: la reunión del 31 de agosto es ordinaria y no contempla decisión de tasas.
Programa de acumulación de reservas internacionales. El 31 de julio la Junta Directiva anunció un programa para acumular gradualmente hasta 4.000 millones de dólares en reservas a lo largo de dos años, el primero de este tipo desde finales de 2024. El mecanismo son subastas mensuales de opciones put por 400 millones de dólares: los intermediarios adquieren el derecho de vender dólares al Emisor, pero solo pueden ejercerlo cuando la TRM se sitúe por debajo de su promedio móvil de los 20 días hábiles anteriores. La primera subasta, el 3 de agosto, recibió 37 ofertas por 877,5 millones de dólares —más del doble del cupo— y adjudicó 399,9 millones con una prima de corte de 13.000 pesos por cada 1.000 dólares; a mitad de semana se habían ejercido 254,3 millones, el 64 % del total adjudicado. El gerente Leonardo Villar precisó que las reservas actuales rondan los 67.000 millones de dólares y que el programa las llevaría hasta unos 71.000 millones. El diseño concentra las compras en los momentos de mayor fortaleza del peso, pero su escala relativiza el efecto: frente a ruedas diarias que en julio movieron entre 1.300 y 1.900 millones de dólares, 400 millones mensuales pueden moderar la volatilidad sin fijar un nivel. La evolución de la TRM en la segunda quincena de agosto confirmó esa limitación.
Nuevo gobierno y primeras señales fiscales. La victoria de Abelardo de la Espriella (Defensores de la Patria) el 21 de junio por un margen inferior a un punto porcentual (49,66 % frente a 48,70 %) generó el denominado «efecto Abelardo»: el peso se apreció cerca del 7 % entre las dos vueltas. Sus propuestas —reactivación de hidrocarburos, mayor apertura a la inversión privada— fueron bien recibidas por los mercados. Tomó posesión el 7 de agosto en Cali y nombró a sus 18 ministros por Decreto 1136 de la misma fecha, con Miguel Gómez Martínez en Hacienda, Rodrigo Lara Restrepo en Interior, Jorge Eduardo Mora en Defensa y Elsa Noguera en Transporte. Gómez Martínez había anunciado un decreto de congelamiento del gasto, una reforma tributaria estructural que se radicaría en septiembre y el objetivo de recuperar el grado de inversión antes del final del cuatrienio; también ha manifestado que respetará la autonomía del Banco de la República. Su diagnóstico fiscal es más severo que el de las agencias: estima que el déficit total podría rondar el 7,5 % del PIB, frente al 5,6 % que proyecta S&P, y sostiene que entre enero y abril el Estado gastó cerca de 40 billones de pesos mensuales mientras recaudaba unos 28 billones. El plan contempla recortar 60 billones de pesos de gasto y reducir el número de ministerios de 19 a 13.
Terremoto del 10 de agosto, emergencia económica y costo de la reconstrucción. Un sismo de magnitud 7,4 y unos 103 kilómetros de profundidad, con epicentro cerca de San José del Palmar (Chocó), sacudió el occidente colombiano la mañana del 10 de agosto. El Servicio Geológico Colombiano lo describió como el episodio más fuerte registrado en el país; afectó a 437 municipios de 15 departamentos, con especial daño en Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Caldas y Quindío. El Gobierno declaró la situación de desastre nacional mediante decreto expedido la noche del 12 de agosto y avanzó hacia una declaratoria de emergencia económica, que permite reorientar partidas, crear fondos, autorizar contratación directa y fijar tributos temporales. Se puso en marcha el fondo de reconstrucción «Fondo Milagro» y la subcuenta Sismo 2026, se solicitó un crédito de 450 millones de dólares al Banco Mundial y se aprobaron alivios tributarios (aplazamiento de vencimientos de renta para los domicilios fiscales de las zonas afectadas registrados en el RUT al 10 de agosto) y bancarios (periodos de gracia de hasta 12 meses que podrían alcanzar a 2,8 millones de usuarios). Para el mercado cambiario el canal relevante es el fiscal: una primera estimación de BTG Pactual cifra las necesidades iniciales de atención y reconstrucción en cerca de 20 billones de pesos —unos 6.350 millones de dólares, en torno al 1 % del PIB—, una magnitud equivalente al ajuste de gasto que el nuevo Gobierno había planteado. Los analistas de Signum Global Advisors apuntan que el desastre puede reforzar el arranque político del presidente y, al mismo tiempo, ofrecerle un argumento defendible para incumplir su meta fiscal principal.
Inflación y salario mínimo. El IPC de julio de 2026, publicado por el DANE el 10 de agosto, situó la inflación anual en el 6,03 %, frente al 6,14 % de junio. Es la primera desaceleración después de cuatro meses consecutivos de aumentos —la senda alcista arrancó en marzo con el 5,56 %— y superó las expectativas: los analistas consultados por Fedesarrollo proyectaban un 6,21 %. La variación mensual fue del 0,17 %, por debajo del 0,28 % de julio de 2025, y el acumulado de enero a julio llegó al 4,94 %, 0,92 puntos por encima del mismo período del año anterior. La división de alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles lideró el mes con un 0,55 %, con alzas en cuotas de copropiedad (2,86 %) y electricidad (2,29 %). En términos anuales las mayores variaciones correspondieron a restaurantes y hoteles (9,53 %), salud (8,37 %) y educación (7,57 %), mientras prendas de vestir y calzado registró la menor (3,38 %). El desglose por ingresos dejó una inversión poco habitual: los hogares de ingresos altos enfrentaron la inflación más elevada (6,11 %) y los hogares pobres la más baja (5,81 %). El incremento del salario mínimo del 23,7 % a comienzos de 2026 sigue siendo el desencadenante del desanclaje, y el dato de julio marca la referencia para la negociación del salario de 2027.
Precio del petróleo. Como exportador relevante, Colombia refleja las variaciones del crudo en su oferta de divisas, y el verano ha dejado uno de los episodios más volátiles del año. La reanudación de los ataques entre Estados Unidos e Irán y las restricciones al tránsito por el estrecho de Ormuz elevaron el Brent más del 20 % en julio, hasta cerrar el día 31 en 90,12 dólares por barril. El movimiento se revirtió con la misma intensidad en las primeras sesiones de agosto: el anuncio de una reanudación de las negociaciones llevó el Brent a 79,36 dólares el 4 de agosto, su cierre más bajo desde el 10 de julio. La segunda quincena del mes ha devuelto el precio a la zona de los 88 dólares, después de que Irán condicionara la reapertura del estrecho a que Estados Unidos ponga fin al bloqueo naval de sus puertos, aborde las sanciones reimpuestas y reanude las conversaciones sobre activos congelados; no hay contactos directos y los mensajes se intercambian a través de intermediarios. La OPEP+ suma además 188.000 barriles diarios de oferta desde septiembre. El Banco de la República incluyó explícitamente el conflicto en Oriente Medio, junto a la mayor probabilidad de un fenómeno de El Niño, entre los riesgos que podrían intensificar las presiones inflacionarias.
Reserva Federal (Fed). Las decisiones de la Fed modifican la fortaleza global del dólar frente a las monedas emergentes. El 30 de julio el índice DXY perdió un 0,99 % y cerró por debajo de los 100 puntos por primera vez desde mediados de junio, tras un crecimiento del PIB estadounidense del segundo trimestre inferior al esperado; a mediados de agosto se mantiene en torno a los 99,5 puntos. El 7 de agosto el impulso se amplificó: el informe de empleo de julio arrojó una destrucción neta de 23.000 puestos frente a las cerca de 80.000 creaciones que esperaba el consenso, con revisiones a la baja de 103.000 empleos en mayo y junio, y la probabilidad implícita de un alza de tasas en septiembre cayó del 77 % al entorno del 40 % según la herramienta FedWatch de CME. Un dólar global más débil ha amplificado la apreciación del peso. En sentido contrario, la Fed mantiene su rango en 3,50 %–3,75 % con tres votos disidentes a favor de subir, y varios analistas siguen anticipando alzas en 2027, lo que añadiría presión sobre el peso colombiano en el horizonte de mediano plazo.
Percepción de riesgo país. La rebaja de la calificación soberana a BB− por Standard & Poor's el 8 de abril —la primera vez que Colombia se sitúa en ese nivel desde 1993— dejó al país a un escalón de la categoría altamente especulativa. Fitch mantiene BB desde diciembre de 2025 y Moody's conserva Baa3, el peldaño más bajo del grado de inversión; las tres agencias tienen actualmente perspectiva estable. S&P proyecta un déficit fiscal del 5,6 % del PIB en 2026, frente al 5,3 % de 2025, y ha advertido que podría rebajar la nota en los próximos seis a dieciocho meses si los desequilibrios se amplían o si se debilita la credibilidad del banco central. La reducción de la prima de riesgo dependerá de que el nuevo gobierno entregue señales creíbles de consolidación fiscal, una tarea que el costo de la reconstrucción vuelve más exigente.
En el segundo semestre de 2026 el protagonismo se comparte entre la
política monetaria —con el BanRep en pausa tras nueve meses de alzas— y
la agenda económica del gobierno de De la Espriella, ahora condicionada
por la emergencia sísmica y la declaratoria de emergencia económica. A
ello se suma un instrumento nuevo: el programa de acumulación de
reservas, que introduce demanda oficial de dólares en cada episodio de
fortaleza del peso, aunque en una escala insuficiente para sostener la
cotización. En el frente externo, la volatilidad del crudo por el
conflicto en Oriente Medio y el giro de las expectativas sobre la
Reserva Federal definen el marco de riesgo. La trayectoria de la
inflación —el 6,03 % de julio frente al 6,9 % que proyecta el Emisor
para el cierre del año— y las primeras señales fiscales del nuevo
gobierno serán los principales catalizadores del tipo de cambio hasta
diciembre.
La proyección del dólar en Colombia para 2027 se basa en la interacción entre tendencias macroeconómicas, expectativas institucionales y la dinámica del mercado cambiario. Con la TRM en 3.128,65 pesos al 17 de agosto de 2026 —unos 208 pesos por debajo del punto de partida de la tabla (3.337 pesos)— el análisis para 2027 arranca desde un escenario claramente más favorable para el peso del que se modeló en diciembre de 2025, y la brecha se ha ampliado en lugar de estrecharse tras el fracaso del rebote de agosto.
Desde la perspectiva institucional, el Informe de Política Monetaria de julio de 2026, publicado el 4 de agosto, mantiene la expectativa de una senda descendente de la inflación en 2027, si bien elevó la previsión de cierre de 2026 hasta el 6,9 %. El consenso de analistas ha revisado al alza sus estimaciones de mediano plazo: la encuesta de julio del Banco de la República sitúa la inflación de cierre de 2027 en el 5,0 %, frente al rango de 4,71 %–4,76 % que se manejaba a mediados de año, lo que sugiere que la convergencia hacia la meta del 3 % será más gradual de lo que proyecta el equipo técnico del emisor. Con la tasa en pausa desde julio, el mercado ha desplazado el inicio del ciclo de recortes hacia los primeros meses de 2027.
| Mes 2027 | Inicio | Máximo | Mínimo | Cierre | Factores clave |
|---|---|---|---|---|---|
| Enero 2027 | 3.337 | 3.361 | 3.261 | 3.311 | Ajustes de portafolio y expectativas sobre la Reserva Federal |
| Febrero 2027 | 3.311 | 3.370 | 3.270 | 3.320 | Flujos hacia mercados emergentes |
| Marzo 2027 | 3.320 | 3.471 | 3.320 | 3.420 | Datos de inflación y señales de política monetaria |
| Abril 2027 | 3.420 | 3.496 | 3.392 | 3.444 | Volatilidad global y percepción de riesgo |
| Mayo 2027 | 3.444 | 3.600 | 3.444 | 3.547 | Estabilización del mercado cambiario |
| Junio 2027 | 3.547 | 3.547 | 3.406 | 3.458 | Revisión de expectativas macroeconómicas |
| Julio 2027 | 3.458 | 3.615 | 3.458 | 3.562 | Episodios de aversión al riesgo |
| Agosto 2027 | 3.562 | 3.562 | 3.455 | 3.508 | Señales mixtas desde EE. UU. |
| Septiembre 2027 | 3.508 | 3.611 | 3.505 | 3.558 | Mayor volatilidad cambiaria |
| Octubre 2027 | 3.558 | 3.558 | 3.449 | 3.502 | Rebalanceos de portafolio |
| Noviembre 2027 | 3.502 | 3.577 | 3.471 | 3.524 | Ajustes por expectativas de cierre de año |
| Diciembre 2027 | 3.524 | 3.598 | 3.492 | 3.545 | Menor liquidez y cierre anual |
Nota de actualización (17 de agosto de 2026): la TRM vigente (3.128,65 pesos) se ubica unos 208 pesos por debajo del punto de partida de la tabla (3.337 pesos), lo que refleja una apreciación del peso considerablemente más intensa que la modelada en diciembre de 2025. El escenario base sigue siendo válido como marco de análisis, pero los niveles de referencia deben interpretarse con una amplitud adicional de 200–350 pesos hacia la baja. Tres elementos acotan el rango en sentidos opuestos: la pausa del BanRep en el 12 %, que retrasa el inicio de los recortes; el programa de acumulación de reservas, cuya escala mensual ha resultado insuficiente para sostener la cotización; y el costo fiscal de la reconstrucción tras el terremoto del 10 de agosto. Fuente: Superintendencia Financiera de Colombia / Banco de la República / análisis propio (agosto de 2026).
Escenario base (punto de partida 3.150–3.350 COP): el dólar se movería dentro de un rango de 3.200–3.700 COP a lo largo del año, con una leve presión alcista en la primera mitad conforme el BanRep inicia recortes de tasas.
Escenario optimista: convergencia inflacionaria más rápida, disciplina fiscal del nuevo gobierno y condiciones externas favorables. El tipo de cambio podría estabilizarse en la franja de 3.000–3.300 COP.
Escenario estresado: inflación persistente que posterga los recortes del BanRep, deterioro fiscal agravado por el gasto en reconstrucción o shocks externos severos. El tipo de cambio podría retornar a rangos de 3.700–4.100 COP.
Las previsiones de expertos sobre el dólar en Colombia muestran coincidencias en la dirección general, pero diferencias relevantes en rangos, supuestos y horizonte temporal. Tras la decisión del 31 de julio, el anuncio del programa de reservas y la ruptura del mínimo de julio en la segunda semana de agosto, la dispersión entre estimaciones se ha ampliado de forma notable: el rango entre la previsión más agresiva para el peso y la más conservadora supera hoy los 800 pesos.
Fedesarrollo: proyecta un comportamiento del dólar condicionado por la convergencia inflacionaria y la sostenibilidad fiscal, con énfasis en valores promedio anuales (3.600–3.750 COP para el cierre de 2026, estimación de 2025 que la apreciación del peso ha dejado muy por encima del mercado).
Consenso de analistas locales: los informes de agosto de 2026 sitúan el cierre de año entre 3.400 y 3.650 COP, y la encuesta de Citi ubica el promedio de cierre en 3.629 COP. El argumento central es que el peso ya habría incorporado la mayor parte de los factores que impulsaron su fortalecimiento —diferencial de tasas, flujos hacia emergentes y un entorno político favorable— y que el margen para nuevas apreciaciones es limitado. La evolución de la TRM en la segunda mitad de agosto ha puesto ese argumento a prueba.
Goldman Sachs: revisó a la baja toda su curva de proyecciones. Antes esperaba el dólar en 3.600 COP a tres meses, 3.700 a seis y 3.750 en un año; su estimación actual sitúa el tipo de cambio en 3.200 COP a doce meses, la corrección más pronunciada entre las casas internacionales.
Instituciones financieras locales: JP Tactical Trading y Acciones y Valores proyectan un rango de 3.300–3.500 COP para los próximos meses si el nuevo gobierno entrega señales creíbles de disciplina fiscal. Banco de Bogotá y Corficolombiana mantienen un rango más amplio de 3.350–3.700 COP, incorporando la incertidumbre de gobernabilidad ante el ajustado margen de victoria electoral, con una previsión puntual de 3.567 COP para el cierre de 2026 y 3.701 COP para 2027.
Visiones más agresivas para el peso: Felipe Campos, gerente de inversión y estrategia de Alianza Valores, sostiene que si la reforma fiscal logra ahorrar 40 billones de pesos y se concretan anuncios en materia petrolera, la TRM podría sobrerreaccionar hasta los 2.800 COP. Daniel Velandia, jefe de investigaciones económicas de Credicorp Capital, considera que una caída por debajo de los 3.000 COP es poco probable, aunque no imposible.
Análisis propio (actualizado al 17 de agosto de 2026): el escenario base se mantiene en 3.150–3.450 COP para el cierre del año, frente a los 3.250–3.550 estimados a comienzos de agosto. La revisión a la baja incorpora cuatro elementos: la ruptura del mínimo de julio y la nueva referencia en torno a 3.125–3.130 pesos; el agotamiento del rebote posterior al anuncio del programa de reservas, que demostró la limitada capacidad del mecanismo para fijar un piso; la moderación de la inflación de julio al 6,03 %, mejor de lo esperado; y el giro de las expectativas sobre la Reserva Federal tras el débil informe de empleo del 7 de agosto. En sentido contrario operan el costo fiscal de la reconstrucción y la posibilidad de que el BanRep reanude las alzas si la inflación repunta.
| Fuente | Proyección cierre 2026 (COP) | Supuesto clave | Fecha estimación |
|---|---|---|---|
| Fedesarrollo | 3.600–3.750 | Inflación cede en el segundo semestre de 2026 | 2025 |
| Consenso analistas (Portafolio / Bloomberg Línea / encuesta BanRep) | 3.400–3.650 | BanRep en 12 %; apreciación del peso mayoritariamente incorporada; riesgos fiscales al alza | Agosto 2026 |
| Encuesta Citi | 3.629 (promedio) | Corrección gradual desde niveles considerados por debajo del equilibrio | Agosto 2026 |
| Banco de Bogotá / Corficolombiana | 3.350–3.700 (puntual 3.567) | Ajuste post-euforia electoral; desafío fiscal del nuevo gobierno | Agosto 2026 |
| JP Tactical Trading / Acciones y Valores | 3.300–3.500 | «Efecto Abelardo»; mayor IED esperada; carry trade con BanRep en 12 % | Junio–jul. 2026 |
| Goldman Sachs | 3.200 (12 meses) | Dólar global débil; peso desligado del petróleo como determinante principal | Julio 2026 |
| Alianza Valores (escenario de sobrerreacción) | 2.800 (piso) | Reforma fiscal con ahorro de 40 billones de pesos y anuncios petroleros | Julio 2026 |
| Escenario base propio (actualizado) | 3.150–3.450 | TRM en torno a 3.128; BanRep en pausa al 12 %; programa de reservas sin capacidad de fijar piso; costo fiscal de la reconstrucción | Agosto 2026 |
Fuentes: Fedesarrollo — Encuesta de Expectativas Económicas (2025); Banco de la República — Informe de Política Monetaria julio 2026 y encuesta mensual de expectativas de analistas (julio 2026); Encuesta Citi citada por La República; Goldman Sachs — revisión de proyecciones cambiarias (julio 2026); declaraciones de Alianza Valores y Credicorp Capital a La República; Portafolio y Bloomberg Línea — proyecciones de agosto 2026; análisis propio (agosto 2026).
En conjunto, estas diferencias reflejan que el consenso institucional aporta una referencia sólida, pero no siempre captura la velocidad de los ajustes: en poco más de dos meses el dólar recorrió cerca de 680 pesos a la baja —de los máximos de mayo al mínimo de agosto—, recuperó casi 70 en tres sesiones y devolvió todo ese terreno en la semana siguiente. Es precisamente esa asimetría la que explica por qué el análisis por escenarios supera la búsqueda de un valor puntual.
El dólar en Colombia para el período 2028–2030 se analiza mediante un enfoque de escenarios económicos que vincula factores de riesgo concretos con rangos de precios diferenciados. El punto de partida para este análisis es la proyección del dólar en 2026, cuyo desenlace —especialmente la trayectoria de la inflación en el segundo semestre, el costo fiscal de la reconstrucción y la credibilidad del ajuste del nuevo gobierno— determinará en buena medida el nivel desde el que arranca 2027 y los rangos alcanzables en 2028–2030.
Escenario base (≈50 % de probabilidad): estabilidad macroeconómica relativa desde 2027, con desinflación gradual, disciplina fiscal del nuevo gobierno y recortes del BanRep a partir del primer semestre de 2027. El dólar fluctuaría en rangos de 3.700–4.200 COP en 2028, avanzando gradualmente hacia 4.000–4.500 COP en 2030.
Escenario optimista (≈20 %): mejora sostenida de la percepción de riesgo, recuperación del grado de inversión, aumento de la inversión extranjera directa y convergencia inflacionaria más rápida. El tipo de cambio podría estabilizarse en la franja de 3.500–3.800 COP.
Escenario estresado (≈30 %): shocks externos, deterioro fiscal, debilitamiento de la autonomía del BanRep o una inflación que no converge hasta 2028. El dólar podría alcanzar rangos de 4.500–5.100 COP hacia 2030. Este escenario mantiene una probabilidad del 30 % ante los riesgos fiscales del nuevo gobierno, el gasto extraordinario de reconstrucción tras el terremoto de agosto de 2026, la advertencia de S&P sobre posibles nuevas rebajas de calificación y la posibilidad de alzas de la Fed.
| Año | Trimestre | Precio estimado (promedio, COP/USD) |
|---|---|---|
| 2028 | Q1 | 3.760 |
| 2028 | Q2 | 3.860 |
| 2028 | Q3 | 4.270 |
| 2028 | Q4 | 4.120 |
| 2029 | Q1 | 4.070 |
| 2029 | Q2 | 3.910 |
| 2029 | Q3 | 4.080 |
| 2029 | Q4 | 4.240 |
| 2030 | Q1 | 4.280 |
| 2030 | Q2 | 4.350 |
| 2030 | Q3 | 4.310 |
| 2030 | Q4 | 4.820 |
Nota de actualización (17 de agosto de 2026): las estimaciones trimestrales para 2028–2030 fueron elaboradas en diciembre de 2025 bajo un escenario base de estabilidad macroeconómica. El entorno ha cambiado de forma sustancial: la TRM al 17 de agosto de 2026 (3.128,65 pesos) es significativamente más baja de lo proyectado y se mantiene cerca de mínimos de siete años, la tasa del BanRep se mantiene en el 12 % desde el 30 de junio, la inflación de julio se moderó al 6,03 % y el Emisor elevó su previsión de cierre de año al 6,9 %. El rango de 3.700–4.200 COP para 2028 sigue siendo razonable como referencia central en el escenario base, si bien el punto de partida más bajo desplaza el riesgo hacia la mitad inferior del intervalo. El escenario estresado (4.500–5.100 COP) mantiene una probabilidad del 30 %, ahora reforzada por el gasto extraordinario de reconstrucción. Fuente original: CoinCodex (13.12.2025). Actualización de contexto: Banco de la República / DANE / análisis propio (agosto de 2026).
El dólar ejerce un impacto directo y asimétrico sobre la economía colombiana, con ganadores y perdedores según el nivel del tipo de cambio. Al 17 de agosto de 2026, con la TRM en 3.128,65 pesos —cerca de mínimos de siete años—, se han intensificado los efectos favorables para importadores y consumidores y las presiones sobre exportadores, en un contexto donde la inflación del 6,03 % anual permanece al doble de la meta del BanRep.
Escenario de dólar alto — sectores que ganan. Exportadores, el sector energético y empresas con ingresos en dólares se benefician de mayores márgenes en pesos. El nivel actual, en torno a los 3.128 pesos, representa un dólar históricamente bajo para los exportadores colombianos de hidrocarburos y café en comparación con los promedios de 2025, cercanos a los 4.100 pesos.
Escenario de dólar alto — sectores que pierden. El comercio, la industria dependiente de insumos importados y los consumidores finales enfrentan aumentos de costos. La rebaja de la calificación soberana a BB− por Standard & Poor's añade presión sobre el costo del financiamiento externo, con un déficit fiscal proyectado en el 5,6 % del PIB para 2026 por la agencia y estimado en torno al 7,5 % por el propio Ministerio de Hacienda.
Escenario de dólar bajo — sectores que ganan. Empresas importadoras, comercio minorista y hogares se benefician de menores precios y menor presión inflacionaria. Con el dólar en la zona de los 3.128 pesos los bienes importados se abaratan, un efecto que el propio Banco de la República reconoció como uno de los factores que ha ayudado a moderar las presiones de precios y que se refleja en la desaceleración de julio.
Escenario de dólar bajo — sectores que pierden. Exportadores y sectores ligados a commodities ven reducidos sus ingresos en pesos. Los gremios de café, flores, banano, palma, azúcar y aguacate han hecho explícita esa pérdida, y un peso fuerte sostenido podría generar presiones sobre el empleo en esos sectores y sobre los ingresos fiscales derivados del petróleo, justo cuando la cuenta pública debe absorber el gasto de reconstrucción.
La principal recomendación es no asumir que el nivel actual es permanente ni que el suelo está definido. En dos semanas el mercado ha probado un mínimo, rebotado casi 70 pesos, devuelto todo el terreno y marcado un nuevo mínimo de siete años. La pausa del BanRep, el programa de acumulación de reservas, la posesión del nuevo gobierno, el dato de inflación y la emergencia sísmica y económica han modificado la dinámica del mercado en un plazo muy corto, y pueden seguir haciéndolo en lo que resta del semestre.
Con el dólar en torno a los 3.128 pesos —muy por debajo del promedio de 2025 (4.100–4.200 COP)—, el nivel actual puede representar una ventana razonable para quienes buscan diversificar hacia dólares con horizonte de mediano plazo. Al mismo tiempo, el carry trade en pesos con la tasa en el 12 % mantiene elevado el costo de oportunidad de sostener posiciones en dólares en el corto plazo, y el fracaso del rebote de comienzos de agosto recuerda que intentar identificar el suelo exacto del ciclo no es una estrategia replicable.
1. Diagnosticar la exposición al dólar. Mapear ingresos, costos, deudas y ahorros ligados al dólar permite definir cuánto afecta un movimiento de 200–300 COP a los resultados. Con la TRM en mínimos de siete años, este diagnóstico es el primer paso antes de tomar cualquier decisión financiera.
2. Diversificar por escenarios. Combinar activos en pesos y dólares reduce la dependencia del tipo de cambio. El nivel actual ofrece una ventana razonable para diversificar, si bien la secuencia de las últimas dos semanas muestra que comprar en el punto exacto del mínimo no es un objetivo alcanzable de forma sistemática.
3. Cobertura cambiaria selectiva. Usar forwards o cobertura natural —ingresos y gastos en la misma moneda— protege márgenes. Las empresas exportadoras con exposición relevante deberían evaluar si sus coberturas son suficientes para absorber tanto una extensión de la caída hacia la zona de los 3.000 pesos como un rebote hacia el rango que proyecta el consenso para el cierre de año.
4. Timing financiero con compras escalonadas. Fraccionar compras de dólares, pagos a proveedores o conversiones de caja en varias fechas reduce el riesgo de concentrarse en un nivel extremo. Los momentos de mayor riesgo de movimientos abruptos en lo que resta de 2026 son: 31 de agosto (vencimiento de las opciones put de la primera subasta y reunión ordinaria del BanRep), septiembre (radicación de la reforma tributaria y primeras cifras del costo de reconstrucción), 30 de septiembre y 30 de octubre (decisiones de tasas) y 18 de diciembre (última decisión del año), además de las subastas mensuales de acumulación de reservas.
5. Reglas de revisión y ajuste. Revisar mensualmente los límites de exposición y las coberturas resulta más eficaz que reaccionar a cada titular. A partir de las primeras medidas fiscales del gobierno de De la Espriella, del alcance del gasto de reconstrucción y del resultado de las subastas mensuales de reservas, el escenario cambiario puede modificarse de forma sustancial, tanto al alza como a la baja.
El análisis técnico del USD/COP al 17 de agosto de 2026 se mantiene alineado por completo a la baja. El marco diario, que a comienzos de mes había llegado a rebajar su señal de Venta fuerte a Venta con las medias de 5 y 10 sesiones girando a compra, ha consolidado de nuevo el cuadro bajista: la señal es Venta fuerte, con las doce medias móviles apuntando a la baja. Los marcos de 30 minutos, 1 hora, 5 horas, diario, semanal y mensual coinciden en Venta fuerte. La lectura conjunta apunta a una tendencia bajista de fondo intacta sobre el dólar y sin señales de agotamiento en el corto plazo, si bien los osciladores semanales y mensuales se sitúan en niveles de sobreventa extrema. Datos obtenidos en es.investing.com el 17 de agosto de 2026 a las 12:33 GMT.
En el marco diario la señal es de Venta fuerte, sin que se haya recuperado el grado de Venta que se llegó a registrar a comienzos de agosto. El desglose muestra 8 indicadores en zona de venta, dos en compra y ninguno neutral, con las 12 medias móviles a la baja. El RSI(14) se sitúa en 35,82, el CCI(14) en −85,2643, el Williams %R en −81,738 (sobrevendido) y el STOCH(9,6) en 22,619, todos en zona de venta o sobreventa. El MACD(12,26) se mantiene negativo en −47,94. El dato más relevante es el ADX(14) en 67,796, muy por encima del 43 de comienzos de mes: la tendencia bajista no solo continúa, sino que ha ganado intensidad. El ATR(14) en 43,6193 apunta a una volatilidad contenida, señal de que el movimiento se ha ordenado tras el episodio de comienzos de mes.
En el marco semanal la señal se mantiene en Venta fuerte, con 7 indicadores en zona de venta, ninguno en compra y las 12 medias móviles apuntando a la baja. La sobreventa es profunda: el RSI(14) semanal en 21,276, el STOCH(9,6) en 13,494 y el StochRSI(14) en 0, mientras el Williams %R en −96,388 refuerza la lectura. El MACD(12,26) en −158,14 y el ADX(14) en 54,775 confirman una tendencia bajista de mediano plazo con momentum sostenido, y el ROC del −17,621 mide la magnitud del movimiento de las últimas semanas. La estructura de medias ilustra la distancia recorrida: la MA50 simple se sitúa en 3.641,06, la MA100 en 3.920,23 y la MA200 en 4.077,19, todas muy por encima del precio. Este nivel de sobreventa sugiere que el par se aproxima a una zona de soporte de largo plazo, aunque sin un catalizador alcista consolidado que permita anticipar el giro.
En el marco mensual la señal es de Venta fuerte, con 7 indicadores en zona de venta —cuatro de ellos en sobreventa— y 11 medias móviles a la baja frente a una sola en compra: la MA200 simple, situada en 3.063,55 pesos. El RSI(14) mensual en 23,578, el StochRSI(14) en 0 y el CCI(14) en −211,061 señalan una sobreventa histórica, mientras el MACD(12,26) en −232,87 y el ROC del −23,574 reflejan la magnitud de la corrección desde los máximos de 2025. Esa MA200 simple es hoy la referencia estructural decisiva: con el par cotizando en torno a los 3.130 pesos, el soporte queda a unos 65 pesos por debajo. Conviene retener un detalle: el soporte S3 clásico del marco semanal (3.054,64) queda próximo a esa media de 200 periodos, lo que convierte la franja de 3.055–3.065 pesos en el nivel técnico más relevante del conjunto. Su pérdida abriría el camino hacia la zona de los 3.000 pesos que varias casas de análisis ya contemplan.
El gráfico de cotización resume la estructura del año: una fase de volatilidad lateral en el primer trimestre, un repunte hacia la zona de los 3.800 pesos en mayo y una caída sostenida desde junio que ha llevado el par por debajo de los 3.140 pesos. La vela de recuperación de los primeros días de agosto —la única corrección al alza de magnitud relevante en dos meses— aparece hoy como un episodio aislado dentro de la pendiente descendente: las sesiones posteriores la absorbieron por completo y el par ha establecido un nuevo mínimo anual. La estructura de máximos y mínimos progresivamente más bajos permanece intacta desde mediados de junio.
| Indicador | Valor | Señal |
|---|---|---|
| RSI(14) | 35,82 | Venta |
| STOCH(9,6) | 22,619 | Venta |
| STOCHRSI(14) | 59,838 | Compra |
| MACD(12,26) | −47,94 | Venta |
| ADX(14) | 67,796 | Venta |
| Williams %R | −81,738 | Sobrevendido |
| CCI(14) | −85,2643 | Venta |
| ATR(14) | 43,6193 | Menor volatilidad |
| Highs/Lows(14) | −4,265 | Venta |
| Ultimate Oscillator | 57,295 | Compra |
| ROC | −1,9 | Venta |
| Bull/Bear Power(13) | −53,0581 | Venta |
Resumen del marco diario: Venta fuerte (2 compras, 0 neutrales, 8 ventas). Fuente: es.investing.com, 17 de agosto de 2026, 12:33 GMT.
| Media | Simple (COP) | Exponencial (COP) | Señal |
|---|---|---|---|
| MA5 | 3.132,90 | 3.133,04 | Venta (ambas) |
| MA10 | 3.142,70 | 3.143,87 | Venta (ambas) |
| MA20 | 3.167,21 | 3.175,89 | Venta (ambas) |
| MA50 | 3.288,88 | 3.284,02 | Venta (ambas) |
| MA100 | 3.471,88 | 3.411,78 | Venta (ambas) |
| MA200 | 3.598,64 | 3.574,89 | Venta (ambas) |
Resumen de medias móviles en el marco diario: Venta fuerte (0 compras y 12 ventas). Fuente: es.investing.com, 17 de agosto de 2026.
| Tipo | S3 | S2 | S1 | Pivote | R1 | R2 | R3 |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Clásico | 3.102,5 | 3.109,01 | 3.120,4 | 3.126,91 | 3.138,3 | 3.144,81 | 3.156,2 |
| Fibonacci | 3.109,01 | 3.115,85 | 3.120,07 | 3.126,91 | 3.133,75 | 3.137,97 | 3.144,81 |
| Camarilla | 3.126,88 | 3.128,52 | 3.130,16 | 3.126,91 | 3.133,44 | 3.135,08 | 3.136,72 |
| Woodies | 3.104,94 | 3.110,23 | 3.122,84 | 3.128,13 | 3.140,74 | 3.146,03 | 3.158,64 |
| DeMark's | — | — | 3.123,66 | 3.128,54 | 3.141,56 | — | — |
Fuente: es.investing.com, 17 de agosto de 2026. El punto pivote diario en 3.126,91 pesos se sitúa muy cerca de la cotización y de la TRM vigente, lo que confirma que el equilibrio de corto plazo se ha desplazado a la baja. El soporte S3 del marco semanal (3.054,64) queda próximo a la MA200 simple del marco mensual (3.063,55), la franja de soporte estructural más relevante.
| Indicador | Diario | Semanal | Mensual |
|---|---|---|---|
| Señal general | Venta fuerte | Venta fuerte | Venta fuerte |
| RSI(14) | 35,82 | 21,276 | 23,578 |
| STOCHRSI(14) | 59,838 | 0 | 0 |
| MACD(12,26) | −47,94 | −158,14 | −232,87 |
| ADX(14) | 67,796 | 54,775 | 48,123 |
| Williams %R | −81,738 | −96,388 | −97,666 |
| CCI(14) | −85,2643 | −107,8514 | −211,061 |
| ROC | −1,9 | −17,621 | −23,574 |
| MA200 simple (COP) | 3.598,64 | 4.077,19 | 3.063,55 |
Fuente: es.investing.com, 17 de agosto de 2026, 12:33 GMT. El StochRSI en cero en los marcos semanal y mensual y el RSI por debajo de 24 en ambos reflejan una sobreventa poco frecuente; la MA200 simple mensual (3.063,55) es la única señal de compra de todo el análisis.
Los datos de enero a julio de 2026 corresponden a valores oficiales de la TRM certificados por la Superintendencia Financiera de Colombia. El período estuvo marcado por cuatro fases: (1) volatilidad lateral entre enero y marzo, con la tasa oscilando entre los 3.630 y los 3.798 pesos; (2) repunte del dólar hasta cerca de los 3.810 pesos en mayo, por presiones inflacionarias y tensiones preelectorales; (3) caída pronunciada desde el 21 de junio, impulsada por el resultado electoral y el alza del BanRep al 12 %; (4) mínimo de julio el día 31, en 3.132,42 pesos, seguido de un rebote de tres sesiones que se revirtió por completo y dio paso a nuevos mínimos en agosto, con la TRM tocando 3.121,07 el 12 de agosto.
Hitos principales de enero a agosto de 2026:
1 de enero: TRM de 3.757,08 COP (apertura de año).
Marzo: máximo del primer trimestre en 3.797,64 COP; elecciones legislativas del 8 de marzo.
8 de abril: Standard & Poor's rebaja la calificación soberana de BB a BB− con perspectiva estable, el nivel más bajo desde 1993.
30 de abril: BanRep mantiene la tasa en 11,25 % (pausa en el ciclo).
31 de mayo: primera vuelta presidencial; De la Espriella gana; el peso se aprecia cerca de 86 pesos el 1 de junio.
21 de junio: segunda vuelta; De la Espriella confirma la victoria; el dólar abre en 3.390 COP, mínimo desde febrero de 2020.
30 de junio: BanRep eleva la tasa al 12 % (+75 pb); TRM de cierre de mes en 3.443,59 COP.
7 de julio: el DANE publica un IPC de junio del 6,14 % anual, el más alto desde julio de 2024.
31 de julio: BanRep mantiene la tasa en 12 % por mayoría de cuatro votos frente a tres y anuncia un programa de acumulación de reservas por hasta 4.000 millones de dólares; la TRM cae a 3.132,42 COP.
3 de agosto: primera subasta de opciones put: 37 ofertas por 877,5 millones de dólares y 399,9 millones adjudicados. El dólar sube 76,45 pesos en la sesión, hasta 3.220,59, y la TRM para el día siguiente avanza 86,30 pesos hasta 3.230,44.
7 de agosto: Abelardo de la Espriella asume la presidencia en Cali y nombra a sus 18 ministros mediante el Decreto 1136.
10 de agosto: terremoto de magnitud 7,4 con epicentro en Chocó; se declara la situación de desastre nacional. El DANE publica un IPC de julio del 6,03 % anual, por debajo de lo esperado.
12 de agosto: decreto de desastre nacional y avance hacia la emergencia económica; la TRM marca el mínimo del ciclo en 3.121,07 COP.
17 de agosto: la TRM vigente (15–18 de agosto) se sitúa en 3.128,65 COP, cerca de mínimos desde abril de 2019.
| Mes 2025 | USD/COP promedio | Principales factores de influencia |
|---|---|---|
| Enero 2025 | 4.299,78 | Fortaleza del dólar global y política monetaria restrictiva de la Reserva Federal |
| Febrero 2025 | 4.132,62 | Mejora del apetito por riesgo hacia Colombia |
| Marzo 2025 | 4.139,64 | Expectativas mixtas sobre inflación y política monetaria |
| Abril 2025 | 4.271,19 | Incertidumbre fiscal y política en Colombia |
| Mayo 2025 | 4.204,32 | Estabilización del precio del petróleo |
| Junio 2025 | 4.111,84 | Señales del Banco de la República sobre inflación |
| Julio 2025 | 4.044,98 | Expectativas de ajustes en política monetaria |
| Agosto 2025 | 4.047,97 | Mercado cambiario sin catalizadores relevantes |
| Septiembre 2025 | 3.920,83 | Mejora en la percepción de riesgo país |
| Octubre 2025 | 3.881,72 | Flujos externos favorables hacia Colombia |
| Noviembre 2025 | 3.780,64 | Debilitamiento del dólar estadounidense |
| Diciembre 2025 | 3.792,00 | Ajustes de cierre de año en el mercado cambiario |
Fuente: Superintendencia Financiera de Colombia. El tipo de cambio promedio de 2025 se ubicó en torno a los 4.070–4.100 COP, con una tendencia descendente desde los ~4.300 COP de enero hasta los ~3.757 COP al cierre de diciembre.
En 2024, el USD/COP se movió en un rango de 3.800–4.400 COP, condicionado por las decisiones de la Fed (recortes de tasas en el segundo semestre), la política monetaria del BanRep (ciclo de recortes desde el 12,25 % hasta el 9,25 % al cierre del año) y la percepción de riesgo fiscal. El promedio anual se situó en torno a los 4.150 COP.
Más allá de los factores macroeconómicos coyunturales de 2026, el tipo de cambio USD/COP responde a estructuras de largo plazo que determinan el piso y el techo del rango de fluctuación en horizontes plurianuales.
Remesas. Colombia es uno de los mayores receptores de remesas de América Latina y su peso en la oferta de divisas no deja de crecer. En el primer semestre de 2026 los giros sumaron 6.675 millones de dólares, un 2,7 % más que en el mismo período de 2025, con veinticinco meses consecutivos por encima de los 1.000 millones mensuales. Estados Unidos aporta el 48,2 % del total y España el 17,7 %. En 2025 el país recibió 13.098 millones de dólares por este concepto, cerca del 3 % del PIB. Las remesas actúan como un amortiguador natural de la demanda de dólares y contribuyen a la estabilidad del tipo de cambio en períodos de turbulencia; con un peso fuerte, además, su conversión a moneda local pierde poder de compra para los hogares receptores.
Inversión extranjera directa (IED). Las propuestas del gobierno de De la Espriella sobre reactivación de la exploración de hidrocarburos y mayor apertura a la inversión privada podrían incrementar el ingreso de dólares en el mediano plazo. El punto de partida es débil: entre enero y junio de 2026 la IED acumuló 4.313 millones de dólares, frente a los 6.675 millones de las remesas, de modo que por cada dólar de inversión extranjera directa han entrado cerca de 1,55 dólares en giros del exterior. Recuperar el grado de inversión —objetivo declarado del nuevo Ministerio de Hacienda para el cuatrienio— sería la condición para revertir esa proporción.
Exportaciones de café y petróleo. Los precios internacionales de estas materias primas determinan el volumen de divisas que ingresan al mercado colombiano. La volatilidad del Brent desde julio —del máximo de 90,12 dólares por barril al cierre de 79,36 en cuatro sesiones y de vuelta a la zona de 88 en la segunda quincena de agosto— traslada esa incertidumbre directamente a la oferta de dólares. Con un tipo de cambio en el entorno de los 3.128 pesos, los exportadores de café, flores, banano, palma, azúcar y aguacate reciben menos pesos por cada dólar vendido, una pérdida que los gremios han hecho explícita.
Acumulación de reservas internacionales. Desde agosto de 2026 el Banco de la República compra dólares mediante subastas mensuales de opciones put, con un objetivo de hasta 4.000 millones de dólares en dos años y un cupo de 400 millones por subasta. Al poder ejercerse solo cuando la TRM se sitúa por debajo de su promedio móvil de 20 días hábiles, el mecanismo concentra la demanda oficial en los episodios de mayor fortaleza del peso. No fija un nivel objetivo de tasa de cambio y su escala es modesta frente a un mercado que mueve entre 1.300 y 1.900 millones de dólares diarios, de modo que su aporte se limita a moderar la volatilidad; la evolución de la TRM en la segunda quincena de agosto lo confirmó. En el largo plazo, elevar las reservas de unos 67.000 a unos 71.000 millones de dólares refuerza la liquidez externa del país y su capacidad de respuesta ante choques.
Calificación soberana. La rebaja de Colombia a BB− por Standard & Poor's en abril de 2026 —nivel no visto desde 1993— incrementó la prima de riesgo y el costo del financiamiento externo. Fitch mantiene BB y Moody's conserva Baa3, con perspectiva estable en las tres agencias. La recuperación de la calificación dependería de una trayectoria de consolidación fiscal creíble: S&P proyecta un déficit del 5,6 % del PIB en 2026 y ha condicionado cualquier mejora a la reducción sostenida de ese desequilibrio. El gasto extraordinario que exigirá la reconstrucción tras el terremoto de agosto introduce una dificultad adicional en ese camino.
Para el período 2026–2030, el análisis por escenarios ofrece una guía más útil que cualquier proyección puntual. Los rangos presentados a continuación integran la posición actual del peso, el nuevo punto de partida macroeconómico tras la pausa monetaria, el programa de reservas y la emergencia sísmica, y las tendencias estructurales del mercado colombiano.
2026 (resto del año): rango base 3.150–3.450 COP, revisado a la baja desde 3.250–3.550. El segundo semestre estará determinado por las primeras medidas fiscales del gobierno De la Espriella, el costo de la reconstrucción, la trayectoria de la inflación y el ritmo de las subastas mensuales de acumulación de reservas.
2027: rango base 3.200–3.700 COP. La velocidad de desinflación y el calendario de recortes del BanRep —desplazado hacia los primeros meses del año tras la pausa de julio— serán los catalizadores principales.
2028: rango base 3.700–4.200 COP (escenario base); 3.500–3.800 COP (optimista); 4.500–5.100 COP (estresado).
2029: rango base 3.900–4.300 COP, con mayor incertidumbre a medida que se aproxime el nuevo ciclo electoral colombiano.
2030: rango amplio 4.000–4.800 COP en el escenario base, con el escenario estresado contemplando niveles de hasta 5.100 COP.
El dólar en Colombia proyecta un cierre de 2026 en la franja de 3.150–3.450 COP en el escenario base, una revisión a la baja frente a los 3.250–3.550 estimados a comienzos de agosto. El cambio responde a la lección de la segunda semana del mes: ni la pausa del Banco de la República en el 12 % —que redujo el atractivo relativo del carry trade respecto a lo que descontaba el mercado— ni el programa de acumulación de reservas por hasta 4.000 millones de dólares consiguieron sostener la cotización. El rebote de casi 70 pesos que ambos anuncios provocaron se agotó en tres sesiones y la TRM ha marcado un nuevo mínimo de siete años, con un piso de 3.121,07 pesos el 12 de agosto y una tasa vigente de 3.128,65. El peso colombiano acumula una apreciación del 16,73 % en el año y cerca del 28 % en doce meses, el mejor desempeño entre las monedas emergentes del mundo.
El análisis técnico recoge ese cambio de tono. Al 17 de agosto de 2026 el marco diario se mantiene en Venta fuerte, con las medias de 5 y 10 sesiones de nuevo en señal de venta y el ADX diario en 67,8 —muy por encima del 43 de comienzos de mes—, señal de que la tendencia gana intensidad en lugar de perderla. Los marcos semanal y mensual acompañan con sobreventa extrema —RSI en 21,3 y 23,6 respectivamente, con el StochRSI en cero en ambos casos—, un perfil que suele anteceder a zonas de soporte de largo plazo. La referencia estructural es la MA200 simple del marco mensual, en 3.063,55 pesos, próxima al soporte S3 del marco semanal (3.054,64): la franja de 3.055–3.065 pesos concentra hoy el nivel técnico decisivo.
El entorno macroeconómico ha entregado señales mixtas. La inflación de julio se moderó al 6,03 % anual, por debajo del 6,21 % que esperaban los analistas de Fedesarrollo, y frenó cuatro meses de aceleración; el Banco de la República, sin embargo, elevó su previsión de cierre de año al 6,9 %, por encima del 6,6 % del consenso. Y el terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto introdujo una variable fiscal que ningún modelo contemplaba: la reconstrucción —cuyo costo inicial BTG Pactual cifra en cerca de 20 billones de pesos, en torno al 1 % del PIB— presiona una cuenta pública que el propio Ministerio de Hacienda estima en un desequilibrio cercano al 7,5 % del PIB, justo cuando el nuevo gobierno había hecho del congelamiento del gasto su primera medida y ha debido avanzar hacia una emergencia económica.
La dispersión entre los pronósticos institucionales refleja esa incertidumbre y hoy supera los 800 pesos. El consenso de analistas locales mantiene el cierre de año entre 3.400 y 3.650 pesos y la encuesta de Citi lo sitúa en un promedio de 3.629; Goldman Sachs, en cambio, ha recortado su previsión a doce meses hasta los 3.200 pesos, y Alianza Valores plantea que una reforma fiscal con ahorro de 40 billones de pesos podría llevar la TRM hasta los 2.800. Cuando el rango de estimaciones de casas serias abarca desde los 2.800 hasta los 3.700 pesos, el valor puntual pierde utilidad y el marco de escenarios la gana.
La gestión activa del riesgo supera la especulación puntual. Los movimientos de las últimas dos semanas —una caída de 73 pesos en una sola sesión el 31 de julio, una subida de 76 pesos el 3 de agosto y un descenso acumulado en las semanas siguientes hasta nuevos mínimos— ilustran por qué la diversificación por escenarios, las coberturas selectivas y el timing escalonado resultan más eficaces que intentar anticipar un nivel exacto del tipo de cambio.
Mirando hacia adelante, comprender el pronóstico del dólar en Colombia no solo protege decisiones financieras: permite actuar con confianza en un entorno cambiante, ya sea que el peso extienda su apreciación hacia la franja de los 3.000 pesos que varias casas de análisis ya contemplan, o que el costo fiscal de la reconstrucción y una eventual reanudación de las alzas del BanRep devuelvan el tipo de cambio al rango que proyecta el consenso para el cierre del año.
Operar en los mercados financieros conlleva riesgos. El valor de las inversiones puede tanto aumentar como disminuir, y los inversores pueden perder todo el capital invertido. En el caso de productos apalancados, las pérdidas pueden superar el valor de la inversión inicial. La información detallada sobre los riesgos asociados a la operativa en los mercados financieros se encuentra en los Términos y Condiciones Generales de los Servicios de Inversión.
Los datos, previsiones de precio e indicadores macroeconómicos citados en este artículo se basan en las siguientes fuentes:
Banco de la República de Colombia: decisiones de tasas de interés, Informe de Política Monetaria y programa de acumulación de reservas: https://www.banrep.gov.co/es
Superintendencia Financiera de Colombia: TRM oficial diaria: https://www.superfinanciera.gov.co
DANE: Índice de Precios al Consumidor (IPC) — julio 2026: https://www.dane.gov.co
Cotización y gráficos del USD/COP en Investing.com: https://es.investing.com/currencies/usd-cop
Análisis técnico del USD/COP en Investing.com: https://es.investing.com/currencies/usd-cop-technical
Gráfico de cotización USD/COP en TradingView: https://es.tradingview.com/symbols/USDCOP/
Datos macroeconómicos de Colombia en Datosmacro: https://datosmacro.expansion.com
Mercados y análisis financiero en Expansión: https://www.expansion.com/mercados
Cotizaciones y análisis de mercados en El Economista: https://www.eleconomista.es/mercados-cotizaciones
Análisis de mercados emergentes en Cinco Días: https://cincodias.elpais.com
Proyecciones macroeconómicas del Fondo Monetario Internacional: https://www.imf.org/es/Home
Noticias económicas de Colombia en La República: https://www.larepublica.co
Análisis del mercado cambiario colombiano en Portafolio: https://www.portafolio.co
Análisis cambiario y cobertura del terremoto en Bloomberg Línea: https://www.bloomberglinea.com
Encuesta ANIF sobre expectativas de política monetaria — julio 2026: https://www.anif.com.co
Los datos de predicción se basan en la información disponible durante la tercera semana de agosto de 2026. Las predicciones tienen carácter analítico — no constituyen una recomendación de inversión. J2T es un bróker CFD regulado (licencia CySEC).