El pronóstico euro dólar hoy sitúa la cotización del par EUR/USD en 1,1375, según datos de TradingView (OANDA) de la mañana del 28 de septiembre de 2026. La sesión diaria se mueve en un rango entre 1,1371 y 1,1391, con el par cediendo un 0,14 % frente al cierre previo. El euro cotiza así en su zona más baja desde finales de julio, después de marcar el 24 de septiembre un mínimo intradía de 1,1359, y acumula un retroceso de más de 330 pips desde el máximo mensual de 1,1712 alcanzado el 20 y 21 de agosto. Respecto a los 1,1476 en que cotizaba hace una semana, la caída ronda los 100 pips.
La semana del 21 al 25 de septiembre no incluyó decisiones de los grandes bancos centrales, pero sí una sucesión de noticias que ha prolongado el movimiento bajista. El lunes 21, la derrota de la CDU del canciller Friedrich Merz en las elecciones regionales de Mecklemburgo-Pomerania Occidental —donde obtuvo un 4,9 % de los votos y quedó fuera del parlamento regional al no alcanzar el umbral del 5 %— reavivó la incertidumbre política en la mayor economía de la eurozona. El miércoles 23, el par perdió un 0,59 % en una sola sesión y cerró en 1,1382, su peor jornada desde la decisión de la Reserva Federal del 16 de septiembre, en un contexto de fuertes ventas de bonos y de crecientes apuestas por una nueva subida de tipos en Estados Unidos.
La Reserva Federal, que subió su rango de referencia 25 puntos básicos el 16 de septiembre, hasta el 3,75 %-4,00 %, en una votación unánime de 12 a 0 —la primera subida desde 2023—, llega ahora a su reunión del 28 de octubre con el mercado asignando una probabilidad del 72,3 % a un nuevo movimiento de 25 puntos básicos, según CME FedWatch a 28 de septiembre. La rentabilidad del bono estadounidense a diez años se mantiene por encima del 5 %, en la zona del 5,17 %-5,20 % en las últimas sesiones, un nivel que refuerza el atractivo de los activos en dólares y deja al euro sin apoyo en el diferencial de rentabilidades.
En la semana anterior, el Banco de Inglaterra mantuvo su tipo de referencia en el 3,75 % el 17 de septiembre, en una votación dividida de seis a tres, con tres miembros partidarios de subir al 4 % y la advertencia de que podría verse obligado a endurecer su política si el encarecimiento de la energía derivado del conflicto en Oriente Medio se traslada de forma duradera a precios y salarios. Un día después, el 18 de septiembre, el Banco de Japón subió su tipo de referencia 25 puntos básicos hasta el 1,25 %, su nivel más alto desde 1995, en una decisión dividida de siete votos a favor y dos en contra que dejó dudas sobre el ritmo de las próximas subidas.
En el frente europeo, el calendario del Banco Central Europeo vuelve a estar abierto. Tras la subida de 25 puntos básicos del 10 de septiembre —que situó la facilidad de depósito en el 2,50 %—, una encuesta de Bloomberg publicada el 18 de septiembre apuntaba a diciembre como fecha de la siguiente subida. Los PMI adelantados de septiembre, publicados el 23, han reabierto el debate sobre octubre: el PMI compuesto de la eurozona subió a 53,1 desde 52,0, frente a los 51,7 previstos, lo que supone el ritmo de expansión más rápido en casi tres años y medio, con el de servicios en 53,0 y el manufacturero estable en 52,7. Tras el dato, la probabilidad descontada de una subida en la reunión de finales de octubre subió hasta cerca del 48 %, desde el 45 % previo.
El resultado neto de la semana ha sido, sin embargo, un euro incapaz de capitalizar unos datos de actividad claramente mejores de lo esperado. El par cayó incluso después de publicarse los PMI, porque el mercado sigue viendo más probable una nueva subida de la Fed en octubre (en torno al 72 %) que una del BCE (en torno al 48 %), y porque la incertidumbre política en Alemania y Francia añade una prima de riesgo a los activos europeos. Barclays advirtió el 24 de septiembre de que las presidenciales francesas de abril de 2027, con Marine Le Pen en cabeza de las encuestas y Jean-Luc Mélenchon en segundo lugar, pueden convertirse en un foco de presión sobre el euro y la deuda francesa.
Gráfico diario del EUR/USD (TradingView, datos OANDA) el 28 de septiembre de 2026, 09:44 (UTC+2). La sesión abrió en 1,13799 y se movió entre 1,13712 y 1,13914, con un descenso del 0,14 % frente al cierre anterior.
El desarrollo técnico más relevante de la semana es el endurecimiento de la señal mensual. Hasta el 21 de septiembre, los marcos diario y semanal ya marcaban venta fuerte y el mensual, venta; con datos del 28 de septiembre, los tres horizontes coinciden en venta fuerte. En el marco diario, las doce medias móviles están en venta y el RSI(14) ha bajado hasta 26,837, por debajo del umbral de 30 que suele asociarse a la sobreventa; en el marco semanal, nueve de las doce medias marcan venta. Es la lectura técnica más bajista del par en lo que va de ciclo, aunque la acumulación de señales de sobreventa en el corto plazo también eleva el riesgo de un rebote técnico.
Los niveles técnicos clave se han desplazado de nuevo a la baja. El soporte inmediato se sitúa en 1,1356 a 1,1359 (S3 clásico del pivote diario y mínimo del 24 de septiembre), seguido de 1,1334 (S1 del pivote semanal) y 1,1325, el mínimo del año registrado el 24 de junio. La resistencia se concentra en 1,1380 a 1,1415 (pivotes diario y semanal), en 1,1471 (R1 semanal) y en 1,1508, el antiguo soporte S1 del pivote mensual que ahora actúa como techo. La estructura de más largo plazo ha confirmado el cambio de tendencia que hace dos semanas todavía estaba pendiente de validación.
El pronóstico euro dólar para el conjunto de 2026 se ha vuelto más cauto por tercera semana consecutiva. El rango anual queda delimitado por el máximo de enero —1,2019 al cierre del 27 de enero, con un máximo intradía cerca de 1,208— y el mínimo de 1,1325 del 24 de junio, con un tipo de cambio medio en lo que va de año de 1,1616. Para el cierre del ejercicio, la mediana del consenso recogido por Bloomberg se sitúa en 1,17, mientras que Bank of America prevé 1,15 e ING mantiene 1,16, a la espera de una subida más de cada banco central antes de una pausa. El margen para que el par recupere antes de diciembre la zona de 1,17 se ha estrechado de forma notable con la caída de las últimas semanas.
El escenario de referencia para el pronóstico dólar euro en 2026 descansa en tres ejes fundamentales. Primero, la Reserva Federal ya ha ejecutado su primera subida desde 2023, hasta el 3,75 %-4,00 %, y el mercado descuenta con una probabilidad del 72,3 % un nuevo movimiento el 28 de octubre, con la rentabilidad a diez años por encima del 5 %. Segundo, el Banco Central Europeo, con la tasa de depósito en el 2,50 %, ha visto cómo la fortaleza de los PMI de septiembre reabría la posibilidad de una subida en octubre —descontada en torno al 48 %— frente al escenario de diciembre que dominaba una semana antes. Tercero, la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán sigue sin resolución: el 26 de septiembre, Donald Trump rechazó una propuesta iraní para reabrir el estrecho de Ormuz en siete días, lo que enfrió las expectativas de distensión que habían llevado al Brent por debajo de los 100 dólares durante la semana.
Dentro de este contexto, la dispersión entre bancos de inversión sigue siendo amplia, aunque el centro de gravedad se ha desplazado a la baja. Bank of America anticipa 1,15 a finales de 2026 y 1,20 a finales de 2027, e ING mantiene su objetivo de 1,16 para diciembre. Scotiabank, ABN AMRO, CIBC, MUFG, National Bank of Canada, TD Economics y UBS conservan objetivos de 1,20 o superiores para el primer semestre de 2027, apoyados en la tesis estructural de desdolarización. En el extremo opuesto, HSBC y JPMorgan proyectan un descenso hacia 1,10, mientras que Goldman Sachs y Danske Bank mantienen su previsión recortada hasta 1,12 y Citi se mantiene como la voz más bajista de forma consistente, con un objetivo de 1,13 a 1,14.
Los niveles técnicos críticos bajo monitoreo se han desplazado a la zona de mínimos del año. El soporte inmediato se sitúa en 1,1356 a 1,1359, con el mínimo anual de 1,1325 del 24 de junio como siguiente referencia; una ruptura confirmada por cierre por debajo de ese nivel abriría la puerta a la zona de 1,1278 a 1,1296 (S2 semanal y S3 mensual). La resistencia se concentra en 1,1471 a 1,1508 y, por encima, en el doble techo de 1,1690 a 1,1712 formado los días 20 y 21 de agosto. El cuarto trimestre de 2026 sigue siendo, en el escenario base, el periodo con mayor potencial de recuperación para el euro, pero ahora parte desde un nivel más bajo y queda condicionado a que el BCE acompañe a la Fed en octubre o en diciembre.
Los ocho primeros meses de 2026 dibujan un año de corrección tras el rally de 2025: el par marcó su máximo en enero, perdió terreno durante el primer trimestre con el estallido de la guerra en Oriente Medio, recuperó en abril y mayo, tocó mínimos anuales a finales de junio y rebotó en julio y agosto antes del giro bajista de septiembre.
| Mes | Apertura | Máximo | Mínimo | Cierre | Promedio |
|---|---|---|---|---|---|
| Enero 2026 | 1,1747 | 1,2019 | 1,1602 | 1,1854 | 1,1743 |
| Febrero 2026 | 1,1796 | 1,1906 | 1,1773 | 1,1818 | 1,1823 |
| Marzo 2026 | 1,1697 | 1,1697 | 1,1453 | 1,1555 | 1,1568 |
| Abril 2026 | 1,1593 | 1,1803 | 1,1522 | 1,1732 | 1,1696 |
| Mayo 2026 | 1,1726 | 1,1793 | 1,1608 | 1,1663 | 1,1678 |
| Junio 2026 | 1,1633 | 1,1633 | 1,1356 | 1,1422 | 1,1507 |
| Julio 2026 | 1,1379 | 1,1537 | 1,1369 | 1,1537 | 1,1426 |
| Agosto 2026 | 1,1507 | 1,1683 | 1,1507 | 1,1617 | 1,1592 |
Fuente: ValutaFX, tipos de cambio de cierre diarios. Los máximos y mínimos se calculan sobre cierres diarios, por lo que pueden diferir de los extremos intradía (el máximo intradía de enero se situó cerca de 1,208 y el mínimo intradía de junio, en 1,1325).
| Mes | Apertura | Cierre | Mínimo | Máximo | Cambio |
|---|---|---|---|---|---|
| Septiembre 2026 (en curso) | 1,162 | 1,139 | 1,1359 | 1,1654 | −2,0 % |
| Octubre 2026 | 1,139 | 1,142 | 1,1280 | 1,1520 | +0,3 % |
| Noviembre 2026 | 1,142 | 1,148 | 1,1330 | 1,1580 | +0,5 % |
| Diciembre 2026 | 1,148 | 1,152 | 1,1380 | 1,1620 | +0,3 % |
Septiembre está en curso: el par abrió el mes en la zona de 1,162, marcó un máximo de 1,1654 el día 9 y, tras la subida de la Fed del 16 de septiembre y la debilidad posterior, un mínimo de 1,1359 el día 24; el 28 de septiembre cotiza en 1,1375. La proyección de cierre para septiembre se ha revisado a la baja, hasta 1,139, frente a la estimación de 1,148 manejada la semana anterior. Los meses siguientes incorporan una nueva subida de la Fed en octubre, una subida del BCE en octubre o diciembre y la persistencia del conflicto en Oriente Medio, con un cierre de año en 1,152, entre el objetivo de Bank of America (1,15) y el de ING (1,16), y por debajo de la mediana del consenso (1,17).
El pronóstico euro dólar 2027 proyecta un año de mayor amplitud de movimiento que 2026, reflejo de la creciente divergencia de opiniones entre bancos de inversión tras el giro restrictivo de la Fed, el BCE y el Banco de Japón en septiembre. El consenso sitúa al par EUR/USD entre 1,10 y 1,29 durante 2027; la mediana recogida por Bloomberg apunta a 1,19 para el cierre del año y Bank of America, a 1,20. El escenario de referencia de este análisis sitúa el promedio anualizado en torno a 1,18-1,19, algo por debajo de la actualización anterior, porque el par llega al último trimestre de 2026 desde 1,1375 y no desde 1,1476.
El escenario de referencia contempla tres fases. En el primer trimestre, el par podría prolongar la fase correctiva iniciada en septiembre de 2026, moviéndose en un rango de 1,12 a 1,18 mientras el mercado digiere el impacto pleno de las subidas de la Fed y evalúa si el banco central estadounidense mantiene una postura restrictiva prolongada. A partir del segundo trimestre, si el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán muestra signos de contención —aunque no necesariamente de resolución completa— y el BCE completa su ciclo de subidas, el par tendría margen para escalar hacia la zona de 1,16 a 1,20. El tercer trimestre concentra el mayor potencial alcista, con el par pudiendo testear la región de 1,21 a 1,25 si la Fed inicia recortes ante el enfriamiento del mercado laboral, antes de una consolidación en torno a 1,20-1,21 en el cierre de año.
El factor diferenciador para 2027 sigue siendo el Banco Central Europeo, que llega al año con dos subidas ya ejecutadas en 2026 —en junio y en septiembre— y una tercera en debate para octubre o diciembre. Las proyecciones del propio BCE, publicadas el 10 de septiembre, sitúan la inflación de la eurozona en el 3,0 % para 2026 (sin cambios respecto a junio), pero revisadas al alza hasta el 2,5 % para 2027 (desde el 2,3 % anterior) y el 2,1 % para 2028 (desde el 2,0 %), como consecuencia directa de la persistencia del choque energético derivado de la guerra en Oriente Medio. La inflación subyacente se proyecta en el 2,5 % para 2026 y 2027, y el 2,3 % para 2028. El crecimiento del PIB de la eurozona también se revisó al alza, hasta el 0,9 % en 2026 y el 1,4 % en 2027, una resiliencia que los PMI de septiembre han vuelto a confirmar.
Desde la perspectiva del dólar, el rango de incertidumbre para 2027 se mantiene amplio. Si la Fed se limita a una o dos subidas motivadas por el repunte de la inflación ligado a la energía y retoma después una senda de normalización, el diferencial de tipos se estrecharía en favor del euro. Si, por el contrario, la inflación estadounidense —alimentada por el encarecimiento sostenido del petróleo— obliga a la Fed a encadenar subidas adicionales, el dólar podría mantener o incluso ampliar su ventaja de rendimiento, un escenario que firmas como Capital Economics ya contemplan con una segunda subida a finales de 2026 y una tercera en marzo de 2027. A ello se suma un factor nuevo: el riesgo político europeo, con las presidenciales francesas de abril de 2027 y la fragilidad de la coalición alemana tras el revés electoral de la CDU.
Las proyecciones para 2027 muestran un patrón de mayor volatilidad respecto a 2026: continuación de la corrección en el primer trimestre, recuperación progresiva en el segundo, máximos anuales en el tercer trimestre y consolidación hacia fin de año. Los soportes técnicos clave se sitúan en 1,12 a 1,13 y las resistencias en 1,23 a 1,25.
| Mes | Apertura | Cierre | Mínimo | Máximo | Cambio |
|---|---|---|---|---|---|
| Enero 2027 | 1,152 | 1,135 | 1,120 | 1,160 | −1,5 % |
| Febrero 2027 | 1,135 | 1,140 | 1,124 | 1,152 | +0,4 % |
| Marzo 2027 | 1,140 | 1,164 | 1,140 | 1,178 | +2,1 % |
| Abril 2027 | 1,164 | 1,130 | 1,115 | 1,164 | −2,9 % |
| Mayo 2027 | 1,130 | 1,162 | 1,130 | 1,176 | +2,8 % |
| Junio 2027 | 1,162 | 1,164 | 1,147 | 1,178 | +0,2 % |
| Julio 2027 | 1,164 | 1,198 | 1,164 | 1,213 | +2,9 % |
| Agosto 2027 | 1,198 | 1,232 | 1,198 | 1,248 | +2,8 % |
| Septiembre 2027 | 1,232 | 1,235 | 1,216 | 1,250 | +0,2 % |
| Octubre 2027 | 1,235 | 1,236 | 1,217 | 1,251 | +0,1 % |
| Noviembre 2027 | 1,236 | 1,210 | 1,193 | 1,236 | −2,1 % |
| Diciembre 2027 | 1,210 | 1,201 | 1,187 | 1,213 | −0,7 % |
Las proyecciones tienen carácter informativo y no constituyen asesoramiento financiero. El sendero se ha recalibrado a la baja en torno a un céntimo respecto a la versión de la semana anterior, para reflejar el nuevo punto de partida del cuarto trimestre de 2026 y un cierre de 2027 en 1,201, en línea con el objetivo de Bank of America (1,20) y algo por encima de la mediana del consenso (1,19).
El pronóstico euro dólar a largo plazo para 2028 sigue siendo el horizonte de mayor incertidumbre del análisis, y esa incertidumbre se ha ampliado con la aparición del riesgo político europeo como variable adicional. Incorpora factores estructurales de difícil predicción: la resolución —o no— de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, la normalización de los ciclos monetarios en Estados Unidos, la eurozona y Japón, el resultado de las presidenciales francesas de 2027 y el ritmo de integración económica europea. Las proyecciones divergen de forma notable: algunos analistas siguen contemplando una recuperación del euro hacia 1,40 en un escenario de resolución geopolítica y recortes agresivos de la Fed, mientras que otros anticipan una consolidación en niveles más bajos, entre 1,10 y 1,16, si el conflicto se prolonga y los bancos centrales mantienen políticas restrictivas de forma simultánea.
El escenario de referencia contempla que el EUR/USD oscile entre 1,15 y 1,28 durante 2028, con un promedio anualizado en torno a 1,21-1,22. Este rango, alrededor de un céntimo por debajo del manejado la semana anterior, refleja el punto de partida más bajo tras la caída de septiembre, aunque mantiene la lógica de fondo: la eventual normalización de las tasas de la Fed una vez controlada la inflación reduciría el atractivo relativo del dólar, mientras que los efectos rezagados del ciclo de subidas del BCE —con una tercera subida prevista para octubre o diciembre de 2026— podrían frenar la apreciación del euro en la primera mitad del año.
Desde la perspectiva macroeconómica, las proyecciones del personal del Eurosistema, publicadas el 10 de septiembre, sitúan la inflación de la eurozona en el 2,1 % para 2028 —revisada al alza desde el 2,0 % de la proyección de junio— con la subyacente en el 2,3 %. El crecimiento del PIB se mantiene sin cambios en el 1,5 % para 2028, sostenido por la demanda interna, el gasto en infraestructura y defensa —especialmente en Alemania— y una mejora gradual de las exportaciones, siempre que el choque energético no se intensifique más allá de lo ya incorporado en las proyecciones y que la inestabilidad política no frene la ejecución del programa de inversión alemán.
Para el dólar, el factor determinante en 2028 seguirá siendo la trayectoria definitiva de la Reserva Federal tras el ciclo de subidas iniciado en septiembre de 2026. Si la inflación estadounidense converge de forma estable hacia el 2 % durante 2027, la Fed tendría margen para retomar recortes en 2028, debilitando al dólar y favoreciendo al euro. El escenario contrario, con una inflación persistente sostenida por el encarecimiento prolongado de la energía y una rentabilidad a diez años instalada por encima del 5 %, mantendría los tipos elevados o incluso los subiría de nuevo, limitando el potencial alcista del par y anclando el EUR/USD en el rango de 1,13 a 1,19.
Las proyecciones para 2028 muestran una corrección inicial en el primer trimestre desde los niveles de cierre de 2027, seguida de una recuperación progresiva en la segunda mitad del año. Los soportes técnicos clave se ubican en 1,15 a 1,16 y las resistencias en 1,26 a 1,28.
| Mes | Apertura | Cierre | Mínimo | Máximo | Cambio |
|---|---|---|---|---|---|
| Enero 2028 | 1,201 | 1,174 | 1,157 | 1,201 | −2,2 % |
| Febrero 2028 | 1,174 | 1,183 | 1,166 | 1,201 | +0,8 % |
| Marzo 2028 | 1,183 | 1,205 | 1,183 | 1,226 | +1,9 % |
| Abril 2028 | 1,205 | 1,171 | 1,154 | 1,205 | −2,8 % |
| Mayo 2028 | 1,171 | 1,204 | 1,171 | 1,217 | +2,8 % |
| Junio 2028 | 1,204 | 1,206 | 1,189 | 1,225 | +0,2 % |
| Julio 2028 | 1,206 | 1,241 | 1,206 | 1,253 | +2,9 % |
| Agosto 2028 | 1,241 | 1,260 | 1,241 | 1,279 | +1,5 % |
| Septiembre 2028 | 1,260 | 1,262 | 1,243 | 1,281 | +0,2 % |
| Octubre 2028 | 1,262 | 1,258 | 1,243 | 1,262 | −0,3 % |
| Noviembre 2028 | 1,258 | 1,231 | 1,212 | 1,258 | −2,1 % |
| Diciembre 2028 | 1,231 | 1,221 | 1,202 | 1,235 | −0,8 % |
Las proyecciones tienen carácter informativo y no constituyen asesoramiento financiero.
El análisis técnico EUR/USD confirma que la corrección iniciada a finales de agosto se ha convertido en una tendencia bajista en todos los horizontes. A 28 de septiembre de 2026, el marco diario se mantiene en venta fuerte, ahora con las doce medias móviles en venta y ninguna en compra. El marco semanal sigue en venta fuerte, con nueve de las doce medias en venta, y el cambio relevante de la semana se produce en el marco mensual, que pasa de venta a venta fuerte: los indicadores técnicos mensuales marcan venta fuerte y las medias móviles, venta, con ocho señales de venta frente a cuatro de compra. Es la primera vez en este ciclo que los tres horizontes coinciden en la lectura más bajista posible del resumen técnico.
En el marco diario, el RSI(14) se sitúa en 26,837, ya por debajo del umbral de 30, mientras que el Stoch(9,6) en 14,655, el StochRSI(14) en 3,879 y el Williams %R(14) en −93,662 marcan sobreventa técnica. El MACD(12,26) diario profundiza en terreno negativo, en −0,005 frente al −0,002 de la semana anterior, y el ADX(14) sube hasta 55,21 desde 43,586, lo que confirma una tendencia bajista de gran intensidad. El resumen de indicadores del marco diario arroja ocho señales de venta y ninguna de compra. La combinación de una tendencia muy fuerte con osciladores en sobreventa extrema suele anticipar pausas o rebotes técnicos de corto recorrido, sin que ello implique por sí mismo un cambio de tendencia.
En el marco semanal, el RSI(14) baja a 40,606 y pasa a señal de venta, el MACD(12,26) marca −0,004 y el ADX(14) sube a 33,682; el Stoch(9,6) en 43,05 ha girado también a venta, y el StochRSI(14) en 6,293 y el Williams %R en −93,315 entran en sobreventa. El resumen semanal de indicadores no registra ninguna señal de compra, lo que mantiene el marco en venta fuerte. En el marco mensual, el RSI(14) se sitúa en 50,087, en terreno neutral, y el MACD(12,26) en 0,015 conserva la señal de compra, mientras que el Stoch(9,6) en 30,659, el CCI(14) en −120,3685 y el Ultimate Oscillator en 45,492 se inclinan a venta; el resumen de indicadores mensuales queda en dos señales de compra, una neutral y seis de venta, lo que sitúa el marco en venta fuerte frente a la venta de la semana anterior.
| Nombre | Valor | Acción |
|---|---|---|
| RSI(14) | 26,837 | Venta |
| STOCH(9,6) | 14,655 | Sobrevendido |
| STOCHRSI(14) | 3,879 | Sobrevendido |
| MACD(12,26) | −0,005 | Venta |
| ADX(14) | 55,21 | Venta |
| Williams %R | −93,662 | Sobrevendido |
| CCI(14) | −108,1903 | Venta |
| ATR(14) | 0,0049 | Menor volatilidad |
| Highs/Lows(14) | −0,0074 | Venta |
| Ultimate Oscillator | 33,434 | Venta |
| ROC | −2,201 | Venta |
| Bull/Bear Power(13) | −0,0138 | Venta |
Resumen del marco diario: venta fuerte (0 señales de compra, 0 neutrales y 8 de venta), en línea con la lectura de la semana anterior, pero con un ADX que sube de 43,586 a 55,21 y un RSI que entra en zona de sobreventa.
| Nombre | Valor | Acción |
|---|---|---|
| RSI(14) | 40,606 | Venta |
| STOCH(9,6) | 43,05 | Venta |
| STOCHRSI(14) | 6,293 | Sobrevendido |
| MACD(12,26) | −0,004 | Venta |
| ADX(14) | 33,682 | Venta |
| Williams %R | −93,315 | Sobrevendido |
| CCI(14) | −100,5969 | Venta |
| ATR(14) | 0,0104 | Menor volatilidad |
| Highs/Lows(14) | −0,0074 | Venta |
| Ultimate Oscillator | 42,423 | Venta |
| ROC | −0,061 | Venta |
| Bull/Bear Power(13) | −0,0278 | Venta |
Resumen de indicadores del marco semanal: venta fuerte, sin ninguna señal de compra, frente a las dos señales de compra (Stoch y ROC) que todavía se registraban la semana anterior.
| Nombre | Valor | Acción |
|---|---|---|
| RSI(14) | 50,087 | Neutral |
| STOCH(9,6) | 30,659 | Venta |
| STOCHRSI(14) | 0 | Sobrevendido |
| MACD(12,26) | 0,015 | Compra |
| ADX(14) | 27,793 | Venta |
| Williams %R | −93,104 | Sobrevendido |
| CCI(14) | −120,3685 | Venta |
| ATR(14) | 0,0288 | Menor volatilidad |
| Highs/Lows(14) | −0,0117 | Venta |
| Ultimate Oscillator | 45,492 | Venta |
| ROC | −0,342 | Venta |
| Bull/Bear Power(13) | 0,0013 | Compra |
Resumen de indicadores del marco mensual: venta fuerte (2 señales de compra, 1 neutral y 6 de venta), frente a la lectura de venta de la semana anterior. El ROC mensual ha pasado de compra a venta y el CCI se ha adentrado en terreno claramente negativo.
El consenso de medias móviles del marco diario arroja doce señales de venta y ninguna de compra: la MA5 simple, en 1,1382, que la semana anterior todavía coincidía con el precio y marcaba compra, ha quedado ya por encima de la cotización. Todas las medias diarias, desde la MA5 hasta la MA200 (1,1617 simple y 1,1563 exponencial), actúan ahora como resistencia. En el marco semanal, el consenso es de nueve ventas frente a tres compras: solo la MA100 simple (1,1361) y las MA200 simple y exponencial (1,1096 y 1,1278) se mantienen en compra, y la MA100 exponencial (1,1410) ha girado a venta esta semana. En el marco mensual, el consenso es de ocho ventas frente a cuatro compras, con la MA20 exponencial (1,1453) pasando al bando vendedor y solo las MA50 y MA100 mensuales todavía por debajo del precio.
| Nombre | Simple | Señal | Exponencial | Señal |
|---|---|---|---|---|
| MA5 | 1,1382 | Venta | 1,1394 | Venta |
| MA10 | 1,1425 | Venta | 1,1432 | Venta |
| MA20 | 1,1513 | Venta | 1,1481 | Venta |
| MA50 | 1,1534 | Venta | 1,1521 | Venta |
| MA100 | 1,1525 | Venta | 1,1546 | Venta |
| MA200 | 1,1617 | Venta | 1,1563 | Venta |
Resumen de medias móviles en el marco diario: venta fuerte (12 ventas y 0 compras).
| Nombre | Simple | Señal | Exponencial | Señal |
|---|---|---|---|---|
| MA5 | 1,1493 | Venta | 1,1462 | Venta |
| MA10 | 1,1539 | Venta | 1,1496 | Venta |
| MA20 | 1,1513 | Venta | 1,1531 | Venta |
| MA50 | 1,1609 | Venta | 1,1509 | Venta |
| MA100 | 1,1361 | Compra | 1,1410 | Venta |
| MA200 | 1,1096 | Compra | 1,1278 | Compra |
Resumen de medias móviles en el marco semanal: venta (9 ventas y 3 compras), frente a las 8 ventas y 4 compras de la semana anterior.
Panel de análisis técnico de Investing.com para el EUR/USD, marco mensual, con datos del 28 de septiembre de 2026. Señal resumen: venta fuerte, con indicadores técnicos en venta fuerte y medias móviles en venta.
| Nombre | Simple | Señal | Exponencial | Señal |
|---|---|---|---|---|
| MA5 | 1,1521 | Venta | 1,1525 | Venta |
| MA10 | 1,1630 | Venta | 1,1549 | Venta |
| MA20 | 1,1496 | Venta | 1,1453 | Venta |
| MA50 | 1,1008 | Compra | 1,1257 | Compra |
| MA100 | 1,1199 | Compra | 1,1364 | Compra |
| MA200 | 1,1837 | Venta | 1,1518 | Venta |
Resumen de medias móviles en el marco mensual: venta (8 ventas y 4 compras).
Los puntos pivote calculados sobre Investing.com para cada marco temporal, con datos del 28 de septiembre de 2026, son los siguientes. El pivote diario se ha recolocado en la zona de 1,1380, en línea con el estrecho rango de las últimas sesiones; el pivote semanal ha bajado casi un céntimo respecto al cálculo de hace siete días, y el pivote mensual, que se calcula sobre el rango de agosto, se mantiene sin cambios como referencia de más largo plazo hasta que se incorpore el rango de septiembre.
| Método | S3 | S2 | S1 | Pivote | R1 | R2 | R3 |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Clásico | 1,1356 | 1,1365 | 1,1371 | 1,1380 | 1,1386 | 1,1395 | 1,1401 |
| Fibonacci | 1,1365 | 1,1371 | 1,1374 | 1,1380 | 1,1386 | 1,1389 | 1,1395 |
| Camarilla | 1,1374 | 1,1375 | 1,1377 | 1,1380 | 1,1379 | 1,1381 | 1,1382 |
| Woodie’s | 1,1356 | 1,1365 | 1,1371 | 1,1380 | 1,1386 | 1,1395 | 1,1401 |
| DeMark’s | — | — | 1,1368 | 1,1379 | 1,1383 | — | — |
| Método | S3 | S2 | S1 | Pivote | R1 | R2 | R3 |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Clásico | 1,1197 | 1,1278 | 1,1334 | 1,1415 | 1,1471 | 1,1552 | 1,1608 |
| Fibonacci | 1,1278 | 1,1330 | 1,1363 | 1,1415 | 1,1467 | 1,1500 | 1,1552 |
| Camarilla | 1,1353 | 1,1366 | 1,1378 | 1,1415 | 1,1404 | 1,1416 | 1,1429 |
| Woodie’s | 1,1185 | 1,1272 | 1,1322 | 1,1409 | 1,1459 | 1,1546 | 1,1596 |
| DeMark’s | — | — | 1,1306 | 1,1401 | 1,1443 | — | — |
| Método | S3 | S2 | S1 | Pivote | R1 | R2 | R3 |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Clásico | 1,1296 | 1,1398 | 1,1508 | 1,1610 | 1,1720 | 1,1822 | 1,1932 |
| Fibonacci | 1,1398 | 1,1479 | 1,1529 | 1,1610 | 1,1691 | 1,1741 | 1,1822 |
| Camarilla | 1,1560 | 1,1579 | 1,1599 | 1,1610 | 1,1637 | 1,1657 | 1,1676 |
| Woodie’s | 1,1300 | 1,1400 | 1,1512 | 1,1612 | 1,1724 | 1,1824 | 1,1936 |
| DeMark’s | — | — | 1,1559 | 1,1636 | 1,1771 | — | — |
El pivote diario en 1,1380 queda apenas por encima del precio de la sesión, con el par moviéndose entre el soporte S1 en 1,1371 y el pivote, un rango muy estrecho que refleja una pausa tras la caída de mediados de semana. En el marco semanal, el pivote se sitúa en 1,1415, por encima de la cotización actual, con el primer soporte en 1,1334 y la primera resistencia en 1,1471; una pérdida sostenida de 1,1334 dejaría el camino abierto hacia el mínimo anual de 1,1325 y, después, hacia el S2 semanal en 1,1278. En el marco mensual, el precio ya ha perforado el S2 en 1,1398 y se dirige hacia el S3 en 1,1296, mientras que el antiguo soporte S1 en 1,1508 se ha convertido en la primera resistencia relevante de más largo plazo.
El EUR/USD cotiza ahora por debajo de la totalidad de sus medias móviles diarias y de la mayoría de las semanales, y la debilidad se ha trasladado también a la estructura mensual. El doble techo formado los días 20 y 21 de agosto en la zona de 1,1710-1,1712 sigue confirmado como resistencia estructural, y la secuencia de máximos decrecientes desde el pico de enero se mantiene intacta: el rebote de julio-agosto no logró consolidarse por encima del máximo mensual y el par ha regresado a la zona de mínimos del año. El siguiente test decisivo es el mínimo anual de 1,1325 del 24 de junio; una ruptura confirmada por cierre semanal por debajo de ese nivel invalidaría la base de doble suelo que el par había formado entre junio y julio.
Los niveles técnicos críticos bajo monitoreo son los siguientes:
El hecho de que los tres marcos temporales coincidan ahora en venta fuerte representa la confirmación técnica más contundente de la tendencia bajista desde el inicio de la corrección a finales de agosto. Las lecturas de sobreventa en el RSI diario, el Stoch y el StochRSI diarios y el Williams %R en los tres marcos apuntan, sin embargo, a que el movimiento podría necesitar una pausa de consolidación o un rebote técnico antes de extenderse, sobre todo si el par defiende la zona de 1,1325-1,1359. El escenario técnico de referencia para las próximas semanas depende de tres catalizadores: la estimación preliminar de la inflación de la eurozona de septiembre, prevista para los primeros días de octubre, el informe de empleo estadounidense de esta semana y las reuniones de la Fed y el BCE del 28 y 29 de octubre. Una ruptura confirmada por debajo de 1,1325 abriría la puerta a la zona de 1,1278-1,1296; una recuperación por encima de 1,1415-1,1471 sería la primera señal de que la presión vendedora pierde fuerza.
Los factores fundamentales del EUR/USD determinan sus tendencias estructurales a través de decisiones de política monetaria, divergencias macroeconómicas y dinámicas geopolíticas. A 28 de septiembre de 2026, el panorama fundamental combina tres fuerzas que empujan en la misma dirección: una Reserva Federal que, tras su primera subida desde 2023, llega a octubre con un segundo movimiento descontado en más de un 70 %; un Banco Central Europeo que, pese a unos datos de actividad sólidos, sigue sin comprometerse con una fecha para su próxima subida; y un riesgo político europeo que ha reaparecido con fuerza en Alemania y Francia.
La Reserva Federal subió el 16 de septiembre su rango de tipos de referencia 25 puntos básicos, hasta el 3,75 %-4,00 %, en una votación unánime de 12 a 0. Fue la primera subida de tipos de la Fed desde julio de 2023, tras un informe de empleo de agosto muy superior a lo esperado y una inflación subyacente mensual del 0,3 % en el IPC de agosto. El comunicado describió una actividad económica que se expande a un ritmo sólido y el resumen de proyecciones económicas dejó abierta la posibilidad de un nuevo movimiento antes de fin de año. Doce días después, el mercado ha dado ese paso por hecho: a 28 de septiembre, CME FedWatch asigna una probabilidad del 72,3 % a una subida de 25 puntos básicos en la reunión del 28 de octubre, que llevaría el rango al 4,00 %-4,25 %. Firmas como Capital Economics mantienen su previsión de una segunda subida antes de fin de año y una tercera en marzo de 2027.
El Banco de Inglaterra mantuvo su tipo de referencia en el 3,75 % el 17 de septiembre, en una votación dividida de seis a tres, con Megan Greene, Catherine Mann y Huw Pill votando a favor de una subida al 4 %. El banco advirtió de que, si el encarecimiento global de la energía derivado del conflicto en Oriente Medio termina trasladándose a precios y salarios de forma duradera, podría verse obligado a subir tipos en noviembre o diciembre. El Banco de Japón, por su parte, subió el 18 de septiembre su tipo de referencia 25 puntos básicos hasta el 1,25 %, su nivel más alto desde 1995, en una decisión dividida de siete votos a favor y dos en contra —Toichiro Asada y Ayano Sato— que generó dudas sobre el ritmo de las próximas subidas y debilitó al yen tras el anuncio.
El Banco Central Europeo subió sus tres tipos de interés oficiales 25 puntos básicos el 10 de septiembre: la facilidad de depósito al 2,50 %, la de financiación principal al 2,65 % y la de crédito marginal al 2,90 %, con efecto desde el 16 de septiembre. Una encuesta de Bloomberg publicada el 18 de septiembre situaba la siguiente subida en diciembre, con la facilidad de depósito en el 2,75 %, y Nomura y Citi contemplaban incluso dos subidas adicionales, en diciembre y marzo de 2027, hasta el 3,00 %. Los PMI de septiembre han vuelto a poner octubre sobre la mesa: S&P Global considera que la resiliencia del crecimiento, en plena presión geopolítica y de precios, reforzará la disposición del BCE a subir de nuevo antes de fin de año, y la probabilidad descontada de un movimiento en la reunión de finales de octubre ronda el 48 %. ING, por su parte, espera una subida más tanto de la Fed como del BCE antes de una pausa.
La inflación de la eurozona se aceleró al 3,3 % interanual en agosto, según la estimación preliminar de Eurostat, su nivel más alto en tres años, desde el 2,9 % de julio. La inflación energética se disparó al 14,3 % desde el 10,3 % de julio, reflejando en particular márgenes de refino más amplios sobre los combustibles líquidos y precios más altos de las materias primas energéticas. La inflación de alimentos se mantuvo estable en el 1,2 %. La inflación subyacente, excluyendo energía y alimentos, retrocedió ligeramente al 2,4 % desde el 2,5 % de julio, con los bienes acelerando del 0,9 % al 1,2 % y los servicios moderando del 3,3 % al 3,0 %. Los PMI de septiembre apuntan, no obstante, a que la presión no ha cedido: tanto los costes de los insumos como los precios de venta subieron al ritmo más rápido en cuatro meses. La estimación preliminar del IPC de septiembre, prevista para los primeros días de octubre, será decisiva para el calendario del BCE.
En Estados Unidos, el IPC de agosto confirmó la tasa interanual en el 3,4 %, sin cambios frente a julio, con la gasolina subiendo un 3,9 % mensual y representando más de un tercio del incremento total. La inflación subyacente ofreció una lectura mixta: bajó al 2,4 % interanual —su nivel más bajo desde marzo de 2021— pero subió un 0,3 % mensual, una décima por encima de lo esperado, lo que fue determinante para la subida de tipos de la Fed del 16 de septiembre. Las proyecciones del BCE sitúan la inflación de la eurozona en el 3,0 % para el conjunto de 2026, el 2,5 % para 2027 (revisada al alza desde el 2,3 %) y el 2,1 % para 2028 (desde el 2,0 %), con la subyacente en el 2,5 % en 2026 y 2027 y el 2,3 % en 2028.
El elemento que sigue dominando el cuadro inflacionario es el precio del petróleo. El Brent, que en agosto oscilaba entre 79 y 93 dólares y a mediados de septiembre llegó a la zona de 104-107 dólares, cayó por debajo de los 100 dólares durante la última semana, ante las primeras informaciones sobre una propuesta iraní para reabrir el estrecho de Ormuz y después de que Arabia Saudí reparase su oleoducto Este-Oeste y aumentase sus volúmenes de suministro de septiembre. El rechazo estadounidense a esa propuesta, el 26 de septiembre, ha devuelto la volatilidad al mercado, con el Brent oscilando en la zona de 98 a 105 dólares. Para la eurozona, importadora neta de energía, cada repunte vuelve a presionar la inflación y refuerza el sesgo restrictivo del BCE; para Estados Unidos, el traslado a los precios de la gasolina y el diésel sigue complicando la narrativa de una Fed que pueda considerar el episodio como puramente transitorio.
La economía de la eurozona sigue mostrando una resiliencia mayor de la esperada. El crecimiento del segundo trimestre de 2026 fue revisado al alza hasta el 0,6 % trimestral, por encima de la primera estimación del 0,4 %, y los PMI adelantados de septiembre confirman que el impulso continúa: el PMI compuesto subió a 53,1, con el de servicios en 53,0 y el manufacturero en 52,7, un nivel coherente, según S&P Global, con un crecimiento del PIB del 0,4 % trimestral. Alemania encadenó su tercer mes de expansión y Francia volvió a crecer por primera vez en diez meses. La tasa de desempleo de la eurozona se mantiene en el 6,4 %. En Estados Unidos, el mercado laboral sorprendió al alza en agosto con 162.000 nóminas no agrícolas frente a las 53.000 esperadas, con la tasa de desempleo estable en el 4,1 % y los salarios medios por hora subiendo un 3,1 % interanual. El informe de empleo de septiembre, que se publicará esta semana, será el último gran dato laboral antes de la reunión de la Fed de octubre.
El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, que se prolonga desde finales de febrero de 2026, vivió en la última semana su primer intento serio de salida diplomática. Irán ofreció, a través de mediadores cataríes, reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de siete días y reanudar las conversaciones sobre su programa nuclear a cambio de que Washington levantase el bloqueo naval de sus puertos, suavizase las sanciones petroleras y aceptase un alto el fuego que incluyera Líbano. El 26 de septiembre, Donald Trump anunció que había rechazado la propuesta, mientras los hutíes de Yemen, respaldados por Irán, lanzaban nuevos ataques con drones y misiles contra Arabia Saudí. Según informaciones de prensa estadounidense, la Casa Blanca contempla reanudar los bombardeos tras las elecciones al Congreso de noviembre.
El diagnóstico expresado en la conferencia APPEC de Singapur a comienzos de septiembre sigue vigente: el enfrentamiento no muestra visos de resolución a corto plazo y la disrupción del suministro debe tratarse como un nuevo suelo estructural del mercado petrolero, no como una prima de riesgo transitoria. Para el EUR/USD, la paradoja señalada en análisis anteriores se mantiene: un petróleo más caro perjudica el crecimiento europeo, pero refuerza el argumento para que el BCE mantenga un sesgo restrictivo, mientras en Estados Unidos alimenta la inflación. A este frente se suma ahora el riesgo político europeo —la derrota de la CDU en Mecklemburgo-Pomerania Occidental y la cercanía de las presidenciales francesas— y, en sentido contrario, una tregua comercial entre Estados Unidos y China, que han acordado reducir los aranceles sobre bienes por valor de 30.000 millones de dólares. El resultado neto de la semana ha sido un dólar que amplía su ventaja, sostenido por la combinación de tipos al alza en Estados Unidos y mayor incertidumbre política en Europa.
| Indicador | EE. UU. | Eurozona | Impacto EUR/USD | Importancia |
|---|---|---|---|---|
| Tipos de interés | 3,75-4,00 % (subida al 4,00-4,25 % descontada al 72,3 % para el 28/10) | 2,25-2,90 % (depósito 2,50 %; subida en octubre descontada en torno al 48 %) | Bajista para el euro en el corto plazo | Máxima |
| Inflación IPC | 3,4 % (agosto); subyacente 2,4 % | 3,3 % (agosto, máximo en 3 años); subyacente 2,4 %; energía +14,3 % | Alcista para el euro vía expectativas del BCE, pero superado por el efecto Fed | Máxima |
| Empleo | 162.000 nóminas en agosto (vs. 53.000 esperadas); paro 4,1 % | Desempleo en el 6,4 % | Bajista para el euro en el corto plazo | Máxima |
| PIB y actividad | Crecimiento proyectado 2026 en torno al 2,4 %; bono a 10 años por encima del 5 % | +0,6 % en el 2T de 2026; PMI compuesto de septiembre en 53,1 | Alcista moderado para el euro | Alta |
| Petróleo Brent | 98-105 USD/barril (última semana de septiembre) | Diésel europeo con presión al alza sostenida | Ambiguo: alcista para el euro vía BCE, bajista vía crecimiento | Alta |
| Riesgo político | Elecciones al Congreso en noviembre | Revés de la CDU en Alemania; presidenciales francesas en abril de 2027 | Bajista para el euro | Media |
| Otros bancos centrales | Banco de Japón: 1,25 % (subida el 18/9) | Banco de Inglaterra: 3,75 % (sin cambios el 17/9) | Refuerza el sesgo restrictivo global, sin efecto directo claro sobre el par | Media |
Fuentes: BLS, Eurostat, BCE, Reserva Federal, CME FedWatch, S&P Global, Banco de Inglaterra, Banco de Japón, Trading Economics. Datos al 28 de septiembre de 2026.
El enfoque analítico para el pronóstico euro dólar combina tres pilares complementarios: análisis fundamental de las decisiones del Federal Reserve System y el Banco Central Europeo, modelos predictivos cuantitativos basados en series temporales, y evaluación del sentimiento mediante extracción de señales del mercado forex. La integración de estas metodologías permite generar proyecciones con mayor robustez que cualquier enfoque aislado, algo especialmente relevante en un entorno como el actual, en el que la Fed, el Banco de Inglaterra, el Banco de Japón y el BCE se han movido o se han posicionado en la misma dirección restrictiva en el espacio de pocas semanas.
Las técnicas de pronóstico integran análisis técnicos con filtros estadísticos como Hodrick-Prescott y ARIMA para descomponer el EUR/USD en sus componentes de tendencia, ciclo y estacionalidad. Los modelos estadísticos incorporan variables macroeconómicas en tiempo real, lo que permite ajustes dinámicos ante cambios en las expectativas de política monetaria, algo particularmente relevante en septiembre de 2026, cuando las probabilidades descontadas para las reuniones de octubre de la Fed y el BCE han cambiado de forma significativa en cuestión de días en respuesta a los datos de inflación, empleo y actividad.
La metodología incluye modelización GARCH para volatilidad condicional, redes neuronales para la identificación de patrones no lineales, y modelos de ensamble que ponderan diferentes horizontes temporales. Las series temporales procesadas mediante EViews permiten alcanzar tasas de acierto superiores al 70 % en la direccionalidad trimestral cuando las condiciones de mercado son estables; en periodos de alta volatilidad geopolítica y de política monetaria simultánea, como el vivido en septiembre de 2026, los rangos de confianza se amplían de forma significativa y los modelos se complementan con evaluación cualitativa intensiva, que ahora incluye también el riesgo político europeo.
El análisis fundamental constituye la base de las proyecciones mediante la interpretación económica de indicadores macroeconómicos clave. La inflación y los tipos de interés actúan como impulsores primarios: históricamente, cada punto porcentual de diferencial inflacionario a favor de Estados Unidos debilita al euro en torno a un 2,3 % en seis meses, aunque esta relación se ha vuelto más compleja en 2026, cuando ambas regiones han experimentado presiones inflacionarias simultáneas por el canal energético y el diferencial se mantiene contenido en torno a 0,1 puntos porcentuales (3,4 % en Estados Unidos frente al 3,3 % de la eurozona en agosto). En este contexto, el diferencial de tipos esperado —y no el de inflación— se ha convertido en el principal motor del par.
El PIB refleja la salud económica relativa: la brecha de crecimiento, con Estados Unidos proyectado en torno al 2,4 % para 2026 frente al 0,6 % trimestral registrado en la eurozona en el segundo trimestre, sigue fundamentando un sesgo bajista moderado sobre el EUR/USD desde la óptica del crecimiento, aunque los PMI europeos de septiembre, en máximos de casi tres años y medio, han reducido esa asimetría más de lo previsto. La tasa de desempleo complementa este análisis (4,1 % en Estados Unidos frente al 6,4 % en la eurozona), señalando una mayor robustez relativa del mercado laboral estadounidense.
| Indicador | Correlación EUR/USD | Impacto temporal | Prioridad |
|---|---|---|---|
| Diferencial de tipos de interés | −0,91 | Inmediato | Máxima |
| Diferencial de inflación | −0,82 | 2 días a 2 semanas | Máxima |
| Diferencial de PIB | +0,67 | 1 a 3 meses | Alta |
| Diferencial de desempleo | −0,54 | 2 a 4 semanas | Media |
| Balanza comercial | +0,43 | 1 a 2 meses | Media |
| Incertidumbre geopolítica | +0,61 | Inmediato | Alta |
Fuentes: análisis histórico de series temporales 2000-2025 basado en datos de BLS, Eurostat, FMI y OCDE; coeficientes de correlación según metodología Rossi.
La extracción de señales mediante análisis cuantitativo permite identificar tendencias subyacentes eliminando el ruido de corto plazo. El filtro Hodrick-Prescott, con parámetro lambda de 14.400 para datos diarios, separa el componente tendencial del cíclico en series temporales. Aplicado al EUR/USD en el contexto actual, el componente tendencial sigue reflejando el rally estructural iniciado en 2025, pero ha empezado a aplanarse, mientras que el componente cíclico señala que la corrección iniciada a finales de agosto de 2026 ha alcanzado una fase avanzada: la llegada del par a la zona de mínimos del año, entre 1,1325 y 1,1360, coincide con lecturas de sobreventa que históricamente han precedido pausas en el ciclo bajista, sin que ello implique una reversión confirmada de una estructura que ahora es bajista en los tres horizontes.
Los modelos ARIMA calibrados con datos de 2015 a 2026 proyectan una estabilización del par en el rango de 1,13 a 1,17 durante el cuarto trimestre de 2026, con bandas de confianza del 95 % condicionadas de forma crítica a las reuniones de la Fed y el BCE de finales de octubre y a la evolución de la guerra en Oriente Medio. Las técnicas de procesamiento de señales mediante wavelets identifican ciclos de diferentes frecuencias; el análisis detecta un ciclo dominante de 90 a 120 días en el par, que habría iniciado una nueva fase correctiva a finales de agosto tras completar su fase alcista previa y que a 28 de septiembre se encuentra ya en su quinta semana.
Un ejemplo ilustrativo de la eficacia metodológica: en marzo de 2023, esta metodología anticipó la ruptura del soporte en 1,0500, proyectando un descenso hasta 1,0200 que se materializó en tres semanas, basándose en la convergencia de señales de agotamiento del impulso alcista. La misma lógica de convergencia de señales, aunque con parámetros actualizados, sustenta las proyecciones presentadas en este análisis para el periodo 2026-2028, en un contexto marcado por el endurecimiento monetario simultáneo de la Fed, el Banco de Japón y el BCE y por la reaparición del riesgo político europeo.
El año 2025 marcó el mayor avance anual del EUR/USD desde 2017. El par inició 2025 en torno a 1,03-1,04 y cerró el 31 de diciembre en 1,1733, acumulando una apreciación del 13,34 % desde los mínimos de enero. El recorrido no fue lineal: el año se articuló en tres fases claramente diferenciadas, cada una con sus propios catalizadores.
El año arrancó con el EUR/USD en mínimos cercanos a 1,0184, lastrado por las expectativas de que la Reserva Federal mantendría tipos elevados durante más tiempo y por la incertidumbre arancelaria asociada a la administración Trump. En los primeros meses del año, la Fed mantuvo tipos en el 4,50 % ante la preocupación de que los aranceles pudieran recalentar la inflación y frenar el proceso de desinflación. El par cotizó en un rango estrecho entre 1,02 y 1,09, sin dirección clara, mientras los mercados aguardaban señales de los bancos centrales.
El punto de inflexión llegó en primavera. La combinación de debilidad progresiva del dólar, alimentada por las dudas sobre la independencia de la Fed tras las presiones de la Casa Blanca, y el inicio del ciclo de recortes de la Reserva Federal impulsó al par con fuerza. La Fed realizó su primer recorte de tipos del año en septiembre, ante el deterioro del mercado laboral, llevando los fondos federales desde el 4,50 % hasta el 4,00 %. Simultáneamente, el BCE ejecutó cuatro recortes consecutivos de 25 puntos básicos durante la primera mitad de 2025, llevando la tasa de depósito desde el 3,00 % hasta el 2,00 %, donde permaneció desde julio. Esta asimetría, con la Fed recortando más agresivamente que el BCE, redujo el diferencial de tipos favorable al dólar y fue el motor fundamental del rally. El par alcanzó su máximo anual en 1,1873 en septiembre.
Tras los máximos de septiembre, el EUR/USD entró en una fase de consolidación en el rango 1,14 a 1,19. En noviembre, el par llegó a retroceder hacia 1,1470, un mínimo de tres meses, presionado por la demanda de refugio en dólares durante el cierre del gobierno estadounidense de 43 días, el más largo de la historia, antes de recuperarse cuando la postura dovish de la Fed volvió a tomar protagonismo. En diciembre, la Fed realizó su tercer recorte del año, de 25 puntos básicos, cerrando el año con el rango objetivo en 3,50 %-3,75 %. El par cerró diciembre en torno a 1,1738 a 1,1763, sumando entre 180 y 200 pips solo en el último mes del año.
Cuatro factores estructurales explican el rally del 13 % registrado durante el año. Primero, la política arancelaria de Trump, que generó incertidumbre sobre el crecimiento estadounidense y debilitó la confianza en el dólar como divisa de reserva estable. Segundo, el inicio del ciclo de recortes de la Fed, tres bajadas de 25 puntos básicos en el segundo semestre de 2025, frente a un BCE que pausó su propio ciclo de alivio antes de lo esperado. Tercero, la mejora relativa de las perspectivas fiscales europeas, liderada por el programa alemán de gasto en infraestructuras y defensa de un billón de euros, que redujo la prima de riesgo sobre activos europeos. Cuarto, la resiliencia del PIB de la eurozona, que registró un crecimiento del 1,4 % para el conjunto del año, superando las previsiones iniciales.
| Mes | Apertura | Máximo | Mínimo | Cierre |
|---|---|---|---|---|
| Enero 2025 | 1,0352 | 1,0534 | 1,0184 | 1,0397 |
| Febrero 2025 | 1,0364 | 1,0529 | 1,0213 | 1,0395 |
| Marzo 2025 | 1,0381 | 1,0954 | 1,0381 | 1,0824 |
| Abril 2025 | 1,0819 | 1,1547 | 1,0780 | 1,1389 |
| Mayo 2025 | 1,1325 | 1,1419 | 1,1075 | 1,1351 |
| Junio 2025 | 1,1351 | 1,1772 | 1,1351 | 1,1727 |
| Julio 2025 | 1,1787 | 1,1830 | 1,1407 | 1,1429 |
| Agosto 2025 | 1,1424 | 1,1731 | 1,1395 | 1,1686 |
| Septiembre 2025 | 1,1692 | 1,1873 | 1,1610 | 1,1731 |
| Octubre 2025 | 1,1736 | 1,1779 | 1,1524 | 1,1572 |
| Noviembre 2025 | 1,1601 | 1,1654 | 1,1470 | 1,1597 |
| Diciembre 2025 | 1,1602 | 1,1809 | 1,1590 | 1,1747 |
Fuente: datos históricos de mercado. El mínimo anual se registró en enero (1,0184) y el máximo en septiembre (1,1873).
Las estrategias de inversión en EUR/USD para 2026-2027 deben adaptarse a un entorno en el que la corrección iniciada a finales de agosto se ha convertido en una tendencia bajista confirmada en los tres horizontes temporales. El mercado ha pasado de un escenario de Fed en pausa a otro en el que la Reserva Federal ya ha subido tipos y se dispone, con una probabilidad superior al 70 %, a repetir en octubre, mientras el BCE sigue sin fijar la fecha de su próximo movimiento y el riesgo político europeo vuelve a pesar sobre el euro. La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, sin resolución tras el rechazo de la última propuesta iraní, sigue añadiendo una capa de volatilidad que exige una disciplina de gestión de riesgo reforzada.
El EUR/USD alcanzó su máximo de 2026 el 27 de enero, con un cierre de 1,2019, antes de retroceder con fuerza durante febrero y marzo. Tras marcar el mínimo del año en 1,1325 el 24 de junio, el par encadenó una recuperación de más de 380 pips hasta el doble techo de 1,1710-1,1712 formado los días 20 y 21 de agosto. Desde entonces ha retrocedido más de 330 pips hasta el entorno actual de 1,1375, y la estructura técnica marca ya venta fuerte en los marcos diario, semanal y mensual. Este patrón —repunte técnico agotado en resistencia, giro restrictivo de la Fed y corrección que regresa a la zona de mínimos del año— define el marco en el que deben diseñarse las estrategias: el sesgo de corto y medio plazo es favorable al dólar, mientras que el sesgo estructural de largo plazo sigue dependiendo de hasta dónde llegue el ciclo de subidas de la Fed.
La estrategia principal para el inversor de corto plazo consiste en respetar la señal técnica de venta fuerte que comparten los tres marcos temporales mientras el par cotice por debajo de la zona de pivotes semanal en 1,1415-1,1471, con el objetivo de continuidad más cercano en el mínimo anual de 1,1325 y, en caso de ruptura, en la zona de 1,1278-1,1296. Conviene tener presente, sin embargo, que el RSI diario ya se encuentra por debajo de 30 y que varios osciladores diarios y semanales marcan sobreventa, por lo que perseguir el precio en la zona de mínimos implica un riesgo elevado de rebote. Para el inversor de medio plazo que mantiene una visión estructuralmente alcista sobre el euro, la zona de 1,1325-1,1360 es la primera referencia en la que valorar entradas escalonadas, siempre condicionadas a que el soporte se defienda por cierre semanal.
Para operadores más activos, el calendario de las próximas semanas concentra varios catalizadores de alto impacto: el informe de empleo estadounidense de esta semana, la estimación preliminar del IPC de la eurozona de septiembre a comienzos de octubre y, sobre todo, las reuniones de la Fed y el BCE del 28 y 29 de octubre, que se celebrarán en días consecutivos. Una gestión dinámica del stop-loss, basada en la estructura de mercado y no en valores fijos en pips, resulta más eficaz: situar el stop por encima del R1 semanal en 1,1471 en caso de posiciones cortas, o por debajo del mínimo anual de 1,1325 en caso de posiciones largas especulativas sobre un rebote técnico.
El carry trade en EUR/USD sigue siendo favorable al dólar: con los fondos federales en el 3,75 %-4,00 % y la facilidad de depósito del BCE en el 2,50 %, el diferencial de tipos oficiales se sitúa en torno a 125-150 puntos básicos. Si la Fed sube en octubre y el BCE espera a diciembre, el diferencial se ampliaría hacia 150-175 puntos básicos durante varias semanas; si ambos bancos centrales suben en octubre, se mantendría estable en la zona actual.
Para empresas con ingresos o costes denominados en euros o dólares, el pronóstico euro dólar 2026-2028 tiene implicaciones directas en la gestión del riesgo cambiario. Mediante forwards de tipo de cambio, las empresas pueden fijar un tipo futuro para transacciones internacionales predecibles, protegiéndose de la volatilidad asociada a la conversión de divisas.
Empresas con ingresos en euros y costes en dólares (exportadoras a Europa): los forwards de 6 a 12 meses que fijen tipos en la zona actual de 1,135 a 1,140 protegen frente a una eventual apreciación del euro si la Fed modera su tono o si el BCE adelanta su subida a octubre, aprovechando el nivel más favorable desde finales de julio.
Empresas con ingresos en dólares y costes en euros (importadoras desde Europa o con financiación en euros): las opciones call EUR/USD con vencimiento trimestral ofrecen protección asimétrica ante una eventual reversión alcista del euro desde la zona de mínimos del año, manteniendo la posibilidad de beneficiarse de la fortaleza actual del dólar mientras tanto.
Empresas con exposición a ambas divisas: una estrategia de cobertura parcial del 50 % al 70 % de la exposición proyectada, revisada mensualmente en lugar de trimestralmente dada la velocidad de los cambios recientes, equilibra protección y flexibilidad ante un escenario de política monetaria que puede seguir moviéndose con rapidez.
El entorno de finales de septiembre de 2026 exige disciplina especial en cuatro dimensiones. Primero, el dimensionamiento de posiciones: no superar el 2 % del capital por operación en trading activo, dado que sesiones como la del 23 de septiembre, con una caída del 0,59 %, pueden repetirse ante cualquier sorpresa en los datos o en la geopolítica. Segundo, la diversificación temporal: escalonar las coberturas en diferentes vencimientos reduce el riesgo de ejecutar toda la cobertura justo antes de un evento de alto impacto. Tercero, el seguimiento de catalizadores binarios: las reuniones de la Fed y el BCE de finales de octubre, el informe de empleo estadounidense, el IPC europeo de septiembre y cualquier escalada o distensión en el estrecho de Ormuz pueden mover el par entre un 1 % y un 2 % en sesiones individuales. Cuarto, la revisión frecuente de coberturas: en apenas cuatro semanas, el cuadro técnico del par ha pasado de compra fuerte a venta fuerte en todos los horizontes.
| Perfil | Estrategia | Horizonte | Objetivo |
|---|---|---|---|
| Trader activo | Ventas escalonadas en la resistencia 1,1415-1,1471, objetivo 1,1325 | 2 a 4 semanas | Aprovechar la tendencia bajista confirmada en los tres marcos temporales, con gestión estricta del riesgo de rebote |
| Inversor medio plazo | Entradas escalonadas solo si se defiende 1,1325 por cierre semanal | 6 a 12 meses | Reposicionamiento hacia 1,16-1,18 si el BCE acompaña a la Fed |
| Empresa con ingresos en euros | Forwards de 6 a 12 meses en la zona actual de 1,135-1,140 | 6 a 12 meses | Aprovechar el nivel más favorable desde finales de julio |
| Empresa con costes en euros | Opciones call EUR/USD trimestrales | Trimestral | Protección asimétrica ante un rebote desde mínimos del año |
| Cartera diversificada | Cobertura parcial del 50 % al 70 % con revisión mensual | Mensual | Equilibrio entre protección y flexibilidad en entorno de alta incertidumbre |
Las estrategias presentadas tienen carácter informativo y no constituyen asesoramiento financiero. El trading en mercados de divisas conlleva riesgo de pérdida del capital invertido.
El análisis EUR/USD presentado a lo largo de este artículo sigue contemplando una apreciación gradual del euro frente al dólar en el horizonte 2027-2028, pero el cuadro de finales de septiembre es claramente bajista en el corto plazo. Tres elementos han dominado las últimas dos semanas: la Reserva Federal ha ejecutado su primera subida desde 2023 y el mercado ya descuenta con más de un 70 % de probabilidad una segunda en octubre; el BCE, pese a unos PMI en máximos de casi tres años y medio, sigue sin comprometerse con una fecha para su próxima subida; y el riesgo político ha vuelto a Europa con el revés de la CDU en Alemania y la cercanía de las presidenciales francesas. La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, lejos de resolverse, ha visto fracasar su primera propuesta de salida diplomática.
El EUR/USD cotiza a 1,1375 el 28 de septiembre de 2026, tras marcar el día 24 un mínimo de 1,1359, a escasa distancia del mínimo anual de 1,1325 del 24 de junio. La estructura técnica marca venta fuerte en los marcos diario, semanal y mensual, frente a la lectura de venta en el mensual que caracterizaba la actualización de la semana anterior. Lo que ha determinado el movimiento de las últimas semanas es la revalorización del diferencial de política monetaria —una Fed que ya ha actuado y se dispone a repetir, frente a un BCE que duda entre octubre y diciembre— y una prima de riesgo político europea que el mercado había dejado de descontar.
Para el cierre de 2026, el escenario base de este análisis apunta a 1,152, entre los objetivos de Bank of America (1,15) e ING (1,16) y por debajo de la mediana del consenso (1,17). Para 2027, el par podría oscilar entre 1,10 y 1,29, con un promedio en torno a 1,18-1,19 y un cierre cerca de 1,20, en línea con Bank of America y la mediana de consenso de 1,19; la dispersión entre bancos de inversión sigue siendo amplia, desde el 1,10 de HSBC y JPMorgan hasta el 1,22-1,25 de Nomura y Scotiabank. El horizonte 2028 proyecta una consolidación en el rango de 1,15 a 1,28, con el equilibrio final dependiendo del desenlace del conflicto en Oriente Medio, de la duración de los ciclos de endurecimiento monetario iniciados en 2026 y del resultado electoral en Francia.
Las recomendaciones para inversores y empresas con exposición EUR/USD se articulan en función del horizonte temporal y el perfil de riesgo, en un contexto en el que el foco se desplaza hacia las reuniones consecutivas de la Fed y el BCE de finales de octubre.
Para el corto plazo (1 a 3 meses), la señal técnica de venta fuerte que comparten los tres marcos temporales es el elemento dominante: mientras el par cotice por debajo de la zona de pivotes semanal en 1,1415-1,1471, el sesgo sigue siendo bajista, con el mínimo anual de 1,1325 como referencia de continuidad. Las lecturas de sobreventa aconsejan, no obstante, prudencia ante una eventual pausa o rebote técnico antes de cualquier extensión adicional. La zona de 1,1325-1,1360 es la referencia técnica clave para quienes mantienen una visión estructuralmente alcista sobre el euro a medio plazo.
Para el medio plazo (6 a 12 meses), el escenario base contempla una recuperación gradual hacia 1,16-1,18 condicionada a que el BCE acompañe a la Fed con al menos una subida más antes de fin de año y a que la Fed no prolongue su ciclo más allá de octubre o diciembre. Empresas con ingresos en euros deberían valorar forwards a 6-12 meses en el rango actual de 1,135 a 1,140, el más favorable desde finales de julio; empresas con costes en euros pueden seguir beneficiándose de opciones call trimestrales como protección asimétrica ante un rebote desde mínimos.
Para el largo plazo (2027-2028), los objetivos institucionales se mantienen polarizados: mientras Bank of America (1,20 a finales de 2027), Scotiabank, Nomura, UBS y otros bancos conservan objetivos de 1,20 o superiores apoyados en la tesis de desdolarización estructural, HSBC, JPMorgan, Goldman Sachs y Danske Bank mantienen sus previsiones hacia 1,10-1,12, reflejando un mayor escepticismo sobre la capacidad del euro para revalorizarse mientras persista la guerra en Oriente Medio, la Fed siga subiendo tipos y el riesgo político europeo no se disipe. La disciplina en la revisión frecuente de coberturas y el seguimiento estrecho del calendario de octubre resultan más importantes que nunca.
La gestión del riesgo cambiario en el entorno actual exige flexibilidad máxima: en apenas cuatro semanas, la estructura técnica del EUR/USD ha pasado de compra fuerte a venta fuerte en todos los horizontes, y las probabilidades descontadas para las reuniones de octubre de la Fed y el BCE han cambiado de forma significativa en cuestión de días. La velocidad de los cambios en este ciclo obliga a revisar las posiciones con una frecuencia muy superior a la habitual.
Operar en los mercados financieros conlleva riesgos. El valor de las inversiones puede tanto aumentar como disminuir, y los inversores pueden perder todo el capital invertido. En el caso de productos apalancados, las pérdidas pueden superar el valor de la inversión inicial. La información detallada sobre los riesgos asociados a la operativa en los mercados financieros se encuentra en los Términos y Condiciones Generales de los Servicios de Inversión.
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Los datos, previsiones de precio e indicadores técnicos citados en este artículo se basan en las siguientes fuentes:
Datos actualizados: 28 de septiembre de 2026.
Todas las previsiones incluidas en este artículo tienen carácter exclusivamente informativo y no constituyen asesoramiento financiero.
Los datos de predicción se basan en la información disponible durante la cuarta semana de septiembre de 2026, un mes antes de las reuniones de la Reserva Federal (28 de octubre) y del Banco Central Europeo (29 de octubre). Las predicciones tienen carácter analítico — no constituyen una recomendación de inversión. J2T es un bróker CFD regulado (licencia CySEC).